jueves, 25 de agosto de 2016

algunos problemas...

Algunos problemas que causan los pinos...
... más allá de los ya citados. Como irán viendo, el pino, no tiene una sola ventaja y sí muchos -demasiados- inconvenientes. Ningún beneficio se sigue del pino, y evitarlos es lo mejor que podemos hacer, tanto en parques, jardines o campo a través. De entrada, sus raíces son tan potentes que por ello mismo ya son agresivas, tanto levantan pavimentos, como aceras, porches, etc. y dichas raíces agrietan: paredes, muros, canalizaciones, aljibes, pozos, piscinas... y por descontado obstruyen tuberías de cualquier tipo.
Por otra parte ya hemos dicho envenenan la tierra, inutilizándola con su resina y pinocha; ciertamente, es tóxico. En esta línea es de todos sabidos que el pino origina o causa graves alergias tanto en la piel como de tipo respiratorio y otras (razones éstas más que suficientes, para eliminarlos, y sin embargo en solo Veneguera, van a poner 350.000 y durante cuarenta años más, van a seguir plantándolos). Me imagino que simplemente sentarse a la sombre de un pino y las agujas de la pinocha en lugar de caricias te hayan picado y sangrado, con las consiguientes molestias e infecciones; son por tanto peligrosas por agresivas. Ya hemos dicho y repetimos son venenosos y crean alergias, pero no conforme con lo dicho, el dichoso pino empobrece el suelo, al agotar los nutrientes de la tierra en su entorno y más allá y sus hojas (la pinocha) tiene sustancias (resinas y otras), que impiden cualquier otro crecimiento de planta alguna, robando el nitrógeno al suelo, y facilitando los incendios, al secar las aguas; pero por si era poco nos dan plagas como la oruga procesionaria que es urticante con sus pelos, en y con sus repelentes bolsas. Y del pino, en general, ni el olor es grato, sino repelente y asfixiante, de sombra desagradable y te desgracia la ropa con la resina como te sientes en su entorno, o los toques. Ya saben no dan ni lleva fruto alguno, sino las manchas y el fuego que proporcionan, entre lo que queda dicho y más. ¡Muchísimo más!
El Padre Báez, que con este comentario, hace un repaso simple, de cara a ir sintetizando y simplificando las desgracias provenientes de los pinos, de las que solo estas son un pequeño ramillete de fácil lectura, pensando en los no universitarios, para que si pueden, se alejen de los pinos, y se sumen a esta lucha de su extinción o desaparición y devolver las tierra robadas por el cabildo a sus legítimos y legales dueños y a recuperar ganadería y agricultura, extirpando al pino cual cáncer que se come la tierra y solo trae muerte y desolación. Recuerde, simplemente: no tienen frutos (cuando hay tanta hambre y solo nos plantan pinos y no olivos y otros que nos darían de comer). El pino, no tiene ventaja alguna y sí muchísimos problemas, ahí he apuntado unos pocos. Prácticamente, nada.
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Tristemente, también hoy, les informo de la muerte de otro sacerdote, y éste, q.e.p.d., fue uno de mis sucesores en El Lasso, donde estuve 14 años de Párroco (los que me sucedieron no pasaban de siete meses, dicho sea en honor a la verdad, y hasta el Vicario Policarpo, q.e.p.d., también fue otro de mis breves sucesores):
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Descanse en Paz

"Yo soy la resurrección y la vida -dice el Señor-: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre."
(Juan 17, 25-26).

Falleció el Rvdo. Padre D. José Antonio Morillas Brandy, sacerdote jesuita.

Velatorio en el tanatorio de San Miguel, sala 206.

El viernes, 26 de agosto, a las 11.00 h tendrá lugar la celebración de la eucaristía en la parroquia de
San Agustín de Vegueta y después el entierro.

Nos unimos a la familia de D. José Antonio
y a la comunidad de los Padres Jesuitas
en el amor, la oración, el dolor y la esperanza.
Las Palmas de Gran Canaria, jueves, 25 de agosto de 2016.
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“...habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber...” (1 Cor. 1, 1-9). / “... estad en vela... estad también vosotros preparados...” (Mt 24, 42-51).

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