viernes, 20 de julio de 2018

No nos dejemos engañar: dice el cabildo planta: almendros, nogales, higueras y olivos, y es verdad: por cada mil pinos uno de esos cuatro.
 
No nos dejemos engañar: dice el cabildo planta: almendros, nogales, higueras y olivos, y es verdad: por cada mil pinos uno de esos cuatro. De hecho, no hay una sola foto donde se vean higueras y nogales. Pero el engaño es mayor, cuando consigue de los dueños de terrenos abandonados, porque le prohíben cultivarlos, permiso para plantar lo que dicen y luego lo dejan secar, para después –una vez el dueño ha dado permiso al cabildo para que le plante eso que dicen, lo dejan secar y lo plantan todo de pinos, y a éstos sí que los riegan, y no los dejan secar. He ahí la trampa, la mentira, el engaño. Doble engaño, pues. Lo peor de todo es, que hay alcaldes que se prestan al juego, y engañan a su vez a sus conciudadanos, ¡de pena!, y todo con tal de ser amigo del que está en el poder, es decir amigos del cabildo. Y lo peor de todo todavía, es que se prestan algunos a engañar a la gente para que acepten en sus terrenos estos regalos envenenados que les hace el cabildo. Pues, de esas plantaciones, jamás se obtendrá fruto alguno, pues queda dicho y es práctica habitual: dejan secar todo lo plantado, para replantar después, los sabidos pinos. Engañan con posibles comercialización de las frutas de lo plantado, pero..., la pinocha no es mercancía de consumo, sino la mayor desgracia para el terreno, pues lo esteriliza y envenena de por vida. Así que todo el equipo del cabildo, más alcaldes colaboracionistas, animan a que dejen plantar árboles frutales en las tierras sin cultivo, diciéndoles a los engañados hay gentes dispuestas ya a comprarles el aceite y las almendras, que ellos les van a plantar olivos y almendros, pero, ¡mi gozo en un pozo! Como no recojas pinocha (que lo tienen prohibido), otra fruta no vas a poder coger, y hasta habrás perdido el terreno, habida cuenta el pinar está protegido, no lo puedes arrancar, ni cortar, ni secar, y ya es todo del cabildo. El cabildo no ayuda a la agricultura, sino a emboscar la isla de pinos, con el engaño de plantarte olivos, nogales y otras plantas, que ya después ya saben lo que hacen. Vergüenza de alcaldes que ayudan a este engaño. Encima dicen que con ello se acaban los incendios, se conserva el suelo, atraen el agua de las nubes, la estética del paisaje, la recuperación de lo de antes, etc., para engatusar a la gente, que caen como tontos. Por todo ello, nadie debiera ceder o dar permiso al cabildo para esa manipulación y engaño; es una estrategia bien calculada, pero con el paso del tiempo se verá -ya después será tarde- quién tiene razón si ellos o un servidor (no es nuevo, sino que hay experiencias y hasta citadas por un servidor ya en La Hoya de la Vieja –cerca del Nublo- han procedido así, como en muchos otros lugares). Y, es que el cabildo con tal de obtener de los 21 ajuntas y mientos los dichos permisos, les repartió dinero, y han caído en la trampa, con la pretensión de llenar de pinos la isla sin saltarse ni un solo ajunta y miento, y tienen calculado ya para este año los muchos miles de pinos a plantar, previo plantar o fingir que plantan olivos y naranjos. Sí, ¡cógelo Cuco! No se olvide, el plan del cabildo es doblar o duplicar (multiplicar por dos) los pinos ya plantados, y la estrategia es la arriba o atrás contada. Y toda vez no dejan cultivar, el cabildo pretende comprar terrenos abandonados, para su fin o plan: llenar la isla de pinos (a lo que encima llaman re-forestar [si primero plantan forestan con árboles frutales, después re-forestan plantando pinos]), Y, el que avisa, no es traidor (y dado que la Prensa nada dice -los Medios de comunicación- dense por enterados a través de un servidor, que les juro, no miento. Solo añado: como después haya un incendio -Dios nos libre- arde la isla entera (por más que bomberos hayan).
 
El Padre Báez, Pbro. 20-07-18

jueves, 19 de julio de 2018

Y pensar, las cabra sueltas nos pueden evitar los incendios.
 
Y pensar, las cabra sueltas nos pueden evitar los incendios. Pues, a pesar de ello, el cabildo las mata y no para de plantar pinos. Es decir, la mejor prevención contra los incendios, es el pastoreo de las cabras, pero sabemos cómo las tenemos encerradas en explotaciones, donde hasta ellas mismas pueden ser objeto de las llamas. Pues, ¡vaya contradicción, que las que nos pudieran evitar los temidos y terribles incendios son las cabras, y nos las tienen encerradas, y el cabildo mata a las sueltas. Algo aquí -o mucho- no funciona nada bien. Porque es, que no acaban ahí las funciones o beneficios de las cabras, porque es que gracias a ellas, se conserva el medio ambiente, pero, sin ellas éste se desprotege y desaparece, convirtiéndose en miedo ambiente. Pero, es sabido cómo el  cabildo prefiere las cabras coman comidas y piensos traídos de fuera, antes que nuestras propias hierbas, que emboscan el campo, y que al no ser comida de animales, pudiera serlo de las llamas (¡Dios nos libre!). Difícil pues, sin las cabras conservar el medio ambiente, o al menos está en grave riesgo y en peligro. Y es que al margen de lo dicho, el pastoreo tradicional, es generador de economía, la misma que desaparece. Y con ello, el cabildo contribuye al vaciamiento del campo –y ésta e otra-, que es precisamente su objetivo: poder llenar de pinos la isla, cosa factible en cuanto lo rural desaparece y se convierte en bosque, sin más, y para nada. Porque es que además, en esto somos los únicos en el mundo, pues en el mismo, la actividad pastoril es imprescindible para evitar el hambre y el paro. Pues, con producir comida para rebaños miles, nuestras cabras se alimentan con pasto traídos de fuera. Y toda vez no hay pastoreo, el pasto (la hierba) se seca, y, ¡el peligro no avisa! Las cabras sueltas limpiarían el campo, la tierra, y así, imposible nada arda, ni haya incendio alguno, pero..., es que hasta de haber pastoreo, o cabras sueltas, fuera de explotaciones, en sus traslados o idas y venidas, las cabras llevan en su pelaje las semillas que dispersan y amplían o favorecen sin más, la conservación de todo aquello que sin ellas se está perdiendo irremediablemente, pues son las mejores contribuyentes de la biodiversidad llevando -como queda dicho- las semillas en sus desplazamientos, al paso que al comerlo todo imposibilita incendio alguno, pero..., pero no es la mayor, que desapareciendo el pastoreo, desaparece a la par la población rural o campesina, que se urbaniza y son un problema en las afueras de las poblaciones o capital, desapareciendo tradiciones, comercio, vida, Historia..., el campo sin las cabras, se llena de basura, de restos orgánicos, de comidas, de fuegos (barbacoas y otros)..., y no quiero dejar de citar, que desapareciendo las cabras, ¿dónde y cómo, de dónde y qué baifo te vas o puedes comer? Consumiremos baifos extraños, traídos de fuera, y ya eso, eso: ¡no es lo mismo!
 
El Padre Báez, Pbro. 19-07-18

miércoles, 18 de julio de 2018

La isla con solo pinos, y sin nogales y castañeros, se está volviendo en un auténtico secarral.
 
La isla con solo pinos, y sin nogales y castañeros, se está volviendo en un auténtico secarral. Sabido de sobra es, que los pinos alejan las nubes y nos traen años de sequía y a más; es mentira  atraigan el agua; ésta sí que es atraída por nogales y castaños (recuérdese a tal fin, la sabiduría popular, cómo en cientos de años atrás, se decía –así me lo dijo el Profesor Reina, habérselo oído a su abuelo, que lógicamente lo habría escuchado a los suyos y éstos de los propios, y así hacia atrás hasta el comienzo de la conquista, y tal vez traído por los castellanos, que: “si quieres mojarte el c... todo el año, planta nogales y castaños”), y habida cuenta a los unos y a los otros los secan los pinos y desaparecen, el agua que nos traía las nubes, va a ser cada vez menos hasta convertir esto, en lo que título este comentario: en un secarral. Y estamos en él, basta pues mirar y verlo todo emboscado por: cañas, retamas, beroles, tajinastes, tabaibas..., y pinos; y todo eso, por más que sea verde, no deja de ser un secarral, pues el agua, que hasta en los veranos nos bañábamos en los charcos de agua corriente en los barrancos, cuando habían nogales y castaños, después que comenzaron con los pinos, vino el secarse fuentes, arroyos, pozos, etc.. Y ya el agua, cada vez menos y a peor la cosa, cada año que pasa. Los pinos, ciertamente –y el cabildo no ceja de plantarlos- han cambiado el clima, y lo ha vuelto seco o vacío de agua; hechos éstos que parecen no preocuparles lo más mínimo el asunto, pues sigue en sus treces, y a peor el remedio que la enfermedad: mas pinos, dicen que para que llueva, y ocurre todo lo contrario, y a las pruebas me remito: cada vez llueve menos, cada vez la isla se seca más y más. Ya casi, sin agua del cielo, la que tomamos viene del mar, y si a la agricultura la daña hasta desaparecerla por esterilizar la tierra, a los cuerpos humanos, ¿que no nos puede estar ya pasando? Encima la poca agua que descargan las nubes -cada vez menos- se va tranquilitamente al mar, sin presa que la retenga porque paredes sí a orillas de las carreteras, pero ninguna para presa alguna, después de las que hizo Franco, el dictador. Y, claro, desaparecerá lo verde que nos va quedando, y al fin: ¡hasta sin las ahulagas y las tabaibas! Solo quedarán pinos, que también al fin y a la postre, obviamente se secarán. Por tanto, ante la que se nos avecina y echa encima, solo cabe una solución: no plantar más pinos y arrancar los que han sido plantados, dejando solo los que desde siempre han estado en los riscos, justo su lugar de tea, y sin ser plantados. Ya va siendo hora se ponga los medios para evitar la que nos va a caer, ¡que no es moco de pavo!, sino una tragedia: una isla seca, es la muerte. Y hablando de muerte, la que lleva el cabildo sobre las cabras libres, la mejor cabra del mundo: las está eliminando a la callada y zorrúa.
 
El Padre Báez, Pbro. 18-07-18

martes, 17 de julio de 2018

Nuestras cabras, están enfermas.
 
Nuestras cabras, están enfermas. Encima que nos quedan pocas, y aparte las que el cabildo mata; pues que tuberculosis no es solo cosa de personas, sino que alcanza a las pobres y pocas cabras que nos están quedando, con lo cual se avecina el fin de las mismas, y como desaparecieron los cuervos , los milanos, y otros, nos quedaremos sin las cabras, y sabemos por culpa de quien, que en lugar de dejarlas comer y pastar hierbas del campo, se lo llenan de pinos, y las obligan a tener encerradas en explotaciones, acabándose el pastor, al acabarse el pastoreo, y convertirse en explotadores de cabras. Así que enferma el humano, y va al médico; enferman nuestras cabras, pues que venga el veterinario. Ya sin casi cabaña caprina, para que el resto siga, hay que hacerlas tomar medicinas e inyectarle medicamentos, con lo que vamos a tener cabras drogadas, tratadas farmacopeamente. Y es, que también las cabras enferman, dado que comen piensos y yerbas (hierbas) traídas de, ¡Dios sabe dónde, y con qué abonos y químicas producidas, que afecta a la salud de nuestras pobrecitas y sufridas cabras!, que para mayor castigo les crecen las pezuñas, que al no salir les crecen impidiéndoles moverse con naturalidad y según esencia, y es que como los males vienen juntos, tampoco se les permiten ver el sol, con lo que sus leches, sin grasas, es una triple desgracia (la de tabaibas pudiera salvarnos, si se la echa bastante azúcar). Pobrecitas mías, que al enfermar, nos dan hasta menos leche, y hasta se nos mueren afectadas por virus y otros males. Les puedo jurar por Dios, que un feligrés mío, en Cazadores, con cien (100) cabras, se le han muerto veinte (20) cabras, lo cual nos pone en un 20 %, cuando no más, y según qué casos, que hablo –o escribo- de lo que conozco. Muertes de cabras, que naturalmente y como es lógico, reduce el número de cabezas (así referido a los animales, lo de “cabezas”). Y es que tenemos el problema del contagio, es decir la cabra sana en contacto con la enferma, enferma también ella, y a ello favorece la explotación al estar encerradas y a veces apretadas, y no como cuando andaban sueltas, y cada una a su aire. Y nada diga de los quesos que se hacen de la leche de esas cabras enfermas, antes de morir, para no alarmar a la población comedora de quesos en fiestas y reuniones donde te ponen un plato con queso partido en tiritas o trocitos, que: ¡por mí, a  la basura! O peor todavía, que me pongan en la mesa un plato con carne de cabra matada antes de que muriera, ¡no, gracias! Y uno, mal pensado dice: ¿no estará eso orquestado por quien yo me sé? Porque ahora viene la mayor: se prevé sacrificar a las cabras, para que la enfermedad no se contagie, con lo que, ¡adiós a las cabras! Y bienvenidos sean los perros, que seguirán dando de comer a los amigos veterinarios. Aunque -recomienda la clase política- que para evitar enfermedades, sean pulcras las explotaciones, todo de mármoles blancos, con guantes los explotadores, calzado desinfectado, nadie visite la explotación, etc., etc., etc. No sigo. ¡Ah, y para que las cabras enfermas no infesten a las sanas, prohibición taxativa de no salir o sacar de la explotación a cabra alguna! Así que, encerraditas las pobres mías, a no ser las lleven al matadero (en camiones blindados). ¡Dios, a lo que hemos llegado!
 
El Padre Báez, Pbro. 17-07-18
 
P.D.- Y las cabras sanas, como son las libres en el Macizo del Noroeste (media isla), el cabildo las mata, y son las que pudieran conservar y mantener la raza de la mejor cabra del mundo, desaparecidas o extinguidas las que están en explotaciones.

lunes, 16 de julio de 2018

La isla se nos parte en dos.
 
La isla se nos parte en dos. Hasta hace poco, era un todo, distinto, variado, mezclado, y había campo y ciudad; pero, al presente -y camina hacia el futuro- la isla se nos parte o divide. Imagine el lector, la isla en relieve, y trace una línea por la mitad, con lo que quedan clara las dos mitades, la de las cumbres o alturas (entiéndase el campo), y la otra por la periferia y cerca de la mar, más o menos, cargada y a reventar. Es decir, se nos baja hacia la costa o ciudades y grandes poblaciones, los que antes vivían en los pueblos del interior, con lo que visitar algunos de estos, y más sus barrios, nos parecerá estar en un lugar fantasmagórico, donde no se ve un alma y si la hubiere, se trata de algún anciano, de los pocos que quedan y porque no tiene medios de bajarse, sigue donde ya se ha quedado sin vecinos, y en soledad. Y es este un retrato de la sociedad canaria, que no es sino la muerte, porque una parte por vacía, y la otra por superpoblada, en ninguna de las dos ya hay vida normal, porque en la parte de arriba o superior, ya no hay vida, y en la costa y sus aledaños, vivir así, amancebados, emborregados, amontonados, ¡eso no es vida! Y menos cuando ya del campo, como antes, ya no baja nada, cuando en otro tiempo, los camiones surtían los mercados y las tiendas y hasta el puerto para su embarque o exportación, pero quedándose el campo o las alturas (entiéndase el interior) vacío, desaparece el factor humano y sus trabajos, es decir agricultura y ganadería. Sabido es cómo el cabildo mata las cabras y lo llena todo de pinos, así toda vez que esto vuelva atrás, cosa difícil y casi imposible, no habrá donde poner un cantero de papas, y no habrá sitio donde amarrar una cabra, porque si se suelta, ya sabemos la suerte que le espera. Y, la verdad, que uno sueña, con que se vuelva al campo, pero..., no parece se vea el inicio, sino todo lo contrario, pues muriendo los pocos que aún persisten en el mismo, muriendo digo los pocos que quedan, el campo queda vacío. Con lo que amontonados en la ciudad, y metidos todos en asuntos futboleros, como no nos traigan la comida -–mala y que nos enferma y mata- de fuera, morimos antes. De hecho, el campo, si no muerto, está moribundo, esta dando los últimos esténtores, y ante esta situación, en lugar de favorecer la defensa y el que se siga en el campo, miedo ambiente multa a todo aquel que se mueva en el mismo, con lo que en lugar de defender la vida campesina, el propio cabildo está acabando con ella, y al fin toda la isla coronada de pinos, sin una cencerra de cabra alguna, y toda la población unos encima de otros, urbanizados.
 
El Padre Báez, Pbro. 16-07-18

domingo, 15 de julio de 2018

No tenemos agricultura, y la poca que hay nos mata.
 
No tenemos agricultura, y la poca que hay nos mata. De entrada digamos que casi -repito- no hay o no tenemos agricultura-agricultura; queda un resto. Menos mal, ¡y ya es mal!, que nos la traigan de fuera para cubrir mínimamente nuestras necesidades, cuando de tener agricultura-agricultura, el mundo comería de Canarias. Pero, antes de seguir diga, que la calidad de lo cada vez menos que producimos no es que deje de desear, es que está envenenándonos, pues sabemos cómo se cultiva. Se cultiva a golpe de insecticidas, de herbicidas, de glifosato, de.., etc., y mientras los del cabildo y su miedo ambiente, mirando hacia otros lados. Y, es que desaparecida la ganadería, con ella ha desaparecido el estiércol -¡oro, y salud de la tierra en el sentir o decir popular-, pues si no tenemos estiércol, nos meten contenedores de abonos, que dañan irreparablemente la tierra, con lo que una vez abandonada por estéril, el cabildo se frota las manos, y, ¡a seguir plantando pinos, donde antes había agricultura, y que astuta y sagazmente la han desaparecido para lograr su plan de llenar la isla y convertirla en un solo y único pinar. Y pena da, no haya un solo partido político nacional o de aquí, que abogue o prometa devolver al campo la agricultura y la ganadería, y por descontado la tradicional, y todos muy conformes -ajunta y miento por ajunta y miento,  los todos, los 21 (de aquí), colaboracionistas con el cabildo, dando suelo para plantar pinos, sin resistirse a ello, ¡ni uno!- con la única agricultura intensiva: la de plantar pinos y proteger tabaibas. Sabido de sobra y verdad de Perogrullo es, que ni de los pinos ni de las tabaibas comemos nada, siendo ambas tóxicas, con lo que está el cabildo contribuyendo -es su meta- a envenenar y a esterilizar toda la tierra, para luego plantar -disculpen me repita- más pinos y solo pinos y todo de pinos. Nada para el consumo, que para ello ya se ocupan los barcos y los contenedores traernos veneno del mundo entero, más conservantes y otros añadidos, ya desnutridos y sin sabor alguno. Hierbas tenemos, pero tenemos la prohibición de segarla o cogerla para los cada vez más escasos animales que nos van quedando, han de comer pastos traídos de fuera, también los animales. ¡Y nos hablan de productos ecológicos, sin estiércol propio de los animales que ya no tenemos! Lo poco y malo que producimos, malo y envenenado, pues ya no se hace como lo hacían nuestros abuelos. Y los partidos políticos, sin enterarse de lo que aquí les cuento, y ello por más que lo digo diariamente. Son cómplices, consentidores, culpables, y nada dicen de parar el envenenamiento de terrenos y de la ya casi nula y desaparecida agricultura, y la que queda llena de venenos o productos químicos en tierra y en hojas. Ya no se usa el estiércol que por otra parte ya no producimos, y que, ¡era vida y salud! Atrás quedaron nuestras cosechas de papas, coles, millo, etc., ahora solo pinos y tabaibas, y para que no haya estiércol en más de media isla (el Macizo del Noroeste) el cabildo mata las cabras.
 
El Padre Báez, Pbro. 15-07-18

sábado, 14 de julio de 2018

Mi pueblo, mi gente, mis gobernantes...
 
Mi pueblo, mi gente, mis gobernantes..., había una isla, que se ha ido vaciando en lo rural, hacia la capital y a grandes poblaciones, con grandes desarrollos urbanos y pérdidas en el campo donde ya no se explota nada, y nos invaden gentes de fuera, de todas partes, y el canario se pierde. Mucho turismo, ¡demasiado! Los políticos (partidos y gobiernos) enriquecidos y enriqueciéndose más; el pueblo, empobrecido (cada vez más). Gobiernan partidos corrompidos y mentirosos; y éramos ricos (¡y libres!). Merodea la droga por todas partes en diversas formas. Demasiados uniformados, por todas partes, una nueva forma de vida, sin dar golpe. Todo el mundo estudiando -entretenidos-, para nada después. Nadie trabajando. De noche y de fiestas fijo. Nula lectura y formación. Nos destruimos. Solo hay materialismo. Sin religión. Desconocimiento de la Historia. Periódicos vacíos de contenido. Todo fútbol. La sociedad enferma. Corrupción por todas partes. Políticos mentirosos y enfrentados entre ellos: “¡tú, más que yo!” Nos llevan al subdesarrollo total. Incapaces de reformar la cosa agraria (parada y desapareciendo). Todo se les va en planes (ahora una escuela para formar a 10 [diez] pastorcit@s [5 y 5], con 20 -veinte- doctores profesores, y ningún pastor).  Gobierno nacional, gobierno regional, cabido, ajuntas y mientos (los más gobernados -y mal gobernados- de toda España). Los campesinos todos en las urbes, aumentando la miseria en ellas, por las afueras o periferias. Algunos pocos de los ricos disfrutando del descuento en los viajes de vacaciones y turismo español del 75 % conseguido gracias a N.C. (¡vaya logro de partido!). El resto sufriendo hambres (de todo). El gobierno y los gobiernos, mirando al pasado, en lugar del presente y futuro. Ya el pueblo sin fe. El cabildo manejando el puerto y sus divisas (más lo de las cabras y los pinos como obsesión). Pinocha y leche de tabaiba para comer y beber. De los guanches, ¡nada! Hastío de todo lo canario. Mala actuación de los políticos (pero, es posible todavía). Imposible un cambio que mejore algo o nada. Ya sin libertad alguna. Incapacidad general. Fijos con el caudillo (Caudillo), cual único enemigo. Mienten como bellacos y echan balones fuera. Vivimos miserablemente (pobreza, hambruna, enfermedades mentales y físicas, las drogas se pasean -como la del fútbol y otras-, muerte a la espiritualidad, corrupción dominante y galopante. Obsesión franquista -repito-, engaños mentirosos -también repito-, ya todo sin ética o moral, sin desarrollo social posible, ni vida solidaria. Aislamiento (en doble, triple y más sentido). Hay que rezar mucho, si todavía queda un hueco para Dios (que lo hay, aunque cada vez, para menos).
 
El Padre Báez, Pbro. 14-07-18

viernes, 13 de julio de 2018

Yo cabildo mato las cabras, pero ahora te enseño a ser pastor de cabras.
 
Yo cabildo mato las cabras, pero ahora te enseño a ser pastor de cabras: Esto viene a cuento, y es que me lo pone en la mesa, que el cabildo, en su plan de formación, de cara al sector primero o primario, aunque él mata las cabras, quiere dar un curso, para los que quieran ser pastores de cabras. Y my, como decía aquel inglés, non comprender. La cosa, aunque parece broma, va en serio, y no ya poniendo al aspirante a pastor de cabras, junto a los tres pastores ancianos y sabios que nos quedan, sino llevando a los aspirantes a pastores –no me refiero a pastores de la iglesia protestante y otras-, sino que en la granja que el mismo cabildo tiene en Bañaderos (Arucas), allí el día de san Mateo, el 21 de septiembre, comienza las horas lectivas sobre la carrera, profesión o tema ya anunciado, y sobre el cual les doy algunos datos -ya ven colaboro con la institución matacabras y plantapinos- , que el número de aspirantes tiene que ser el mismo que el de los apóstoles, si es que hubieren tantos, dispuestos  a tal carrera o estudios (no más de doce [12]), que a tal fin tiene cosa, la cosa esa o curso: doctora coordinadora -no pastora-; también hay coordinador, que no es doctor sino técnico de la cosa esa del cabildo, y en cuanto al profesorado, ¡asombrado quedeme!- más que alumnos; y a parte iguales de sexo el de profesoras y el de profesores (todos ellos doctores y licenciados en veterinaria). Repito -con disculpas o perdón- lo organiza el cabildo matacabras, y tiene un montón de colaboradores, como son: sociedades, fundaciones, cooperativas, etc., ¡una pasada! Pero, por si su nieto, sobrino, hijo o vecino joven se apunta, sepa como adelanto de qué va el programa -en resumen-: auxilio al ganado, manipulación de la comida que les traen de fuera a las cabras, medicinas para evitar enfermedades en las cabras, ordeño de la leche, hacer queso, sanidad en todo ello, cómo usar carretillas elevadoras con piensos y retal traído de no se sabe dónde, algo sobre la empresa cáprica, informática en el corral-explotación o choza donde las cabras, y turismo caprino (les juro no me invento nada, ¡palabra!). Ahora, les digo cuál es el objetivo del curso: recuperar cabras y pastores; sustituir a los pastores ancianos que se nos mueren, por jóvenes; incorporar nuevos conocimientos al pastor (como vimos en el programa); etc. (me da vergüenza seguir). Pero, ¡ojo!: la cosa no acaba aquí, que se seleccionará al alumnado, pues no todos valen para cuidar cabras: ha de tener experiencia, debe tener cabras, ser familiar de algún pastor, tener tierra donde poner las cabras, mejor si es del campo, si tienen la ESO o más y mejor, experiencia (?), mejor si está desempleado, a parte iguales pastores y pastoras, tener más de 16 años (y menos de 29), si está en riesgo de exclusión social, desempleado, etc. Por supuesto si pasa la entrevista previa, que verá la idoneidad pastoril cabrera del candidato, y no se librará de un test sobre lo que sabe sobre el tema o asunto cabrero o cabreril..., y no, no sigo. Seguiremos sin pastores, pues, ¿y no mata el cabildo las cabras?, ¿a qué viene esta historia ma-cabra?
 
El Padre Báez, Pbro. 13-07-18

jueves, 12 de julio de 2018

Nuestros políticos, se ríen de nosotros.
 
Nuestros políticos, se ríen de nosotros. Habrán excepciones, pero hablo por lo general. Sus bocas se llenan de mentiras, de proyectos, de ilusiones. Lo que dicen son falacias, engañabobos. No hay gente seria entre ellos, son –algunos- fantoches. En sus discursos, decires, mítines, promesas, etc., son más que altivos, arrogantes, vendedores de vientos (palabras que vuelan). Pero, sus acciones -silenciadas- les delatan, como inútiles, falsos, soñadores, utópicos... Aparentan poder, se muestran cuales salvadores, prometen, entusiasman, pero, después: ¡nada de nada! Y a peor, y cobardes callan o se esconden y vuelven a la carga y siguen en las mismas y a peor la situación y todo. Todo lo que hacen es un paripé, un aparentar, un simulacro, ¡un nada! En el fondo, se les ven cobardes, sin palabra (no cumplen), solo gestos para la galería. Ellos, andan bien hartos, sobrados en kilos y en dineros; mientras el pueblo, la masa, la gente pasa hambre; sin trabajo imposible tener pan, y lo único que les dan, es: paro, no les dan trabajo, tienen el campo en coto privado, y con el cartel invisible: “¡No tocar!”, sin que ni uno de ellos se atreva a quitar esa maldición, pues les es muy rentable todo lo que traen de fuera. Y es tanta ya nuestra pobreza, que ni hijos tenemos, sino pocos y mal criados (en el doble sentido: formación y alimentación). Y con este panorama, ¿cómo gestar nuevos hijos para el hambre y el paro? No podemos dar vida, cuando la clase política –por lo general, repito- nos hunden, nos matan. Y convive pobreza con riqueza, ellos alzados, el pueblo caído. El pobre, cada vez más pobre, humillado, callado, viendo fútbol y así engañado y engolosinado. Ellos viajan con descuentos del 75 %, el pueblo no tiene ni para comer, salvo que muerda el polvo y la basura. Ellos, como príncipes, en sus tronos (¡qué casas, Dios!); los pobres -nosotros-, ni nos dejan pisar la tierra en la que solo plantan pinos, y matan las cabras, es decir a más y mayor pobreza. ¿Quién de entre ellos -los políticos- van a cambiar esta situación o ponerle freno? ¡A más y a peor, en las mismas!, se afianzan en sus decisiones equivocadas. Nos aguada mayores desgracias y ruina. Hacen el mal y viven bien, triunfan en base a la ignorancia y apatía del pueblo drogado. Son malos y se exaltan en el poder, lo juzgan todo, y prescinden de todos...
 
El Padre Báez, Pbro. 12-07-18

miércoles, 11 de julio de 2018

Había cultivo y ganados.
 
Había cultivo y ganados. Pero, vengamos a la agricultura, al cultivo. Veamos los números, que cantan y gritan más que lo que dicen. Si solo crece el cemento, y con él lo urbanizado, en esa misma proporción retrocede el cultivo. ¿Y qué producimos?, ¿qué exportamos? No vuelve al campo el campesino, no regresa el hombre del campo al huerto, a la cadena, al cercado, a plantar. Esto, se muere. Nos engañan con una minucia ecológica. ¿Acaso comemos frutas de aquí?, ¿de dónde? Nos engañan. Ya, ¡ni tomates!, menos los plátanos (quedan cuatro, de cada). Y si el suplemento es la ganadería: ¡apaga y vamos! La agricultura en la isla, queda en la tradición; los terrenos se llenan de tabaibas y de pinos, y es lo único que crece, se multiplica, y lo invade todo (dese un paseo por la isla, y la verá toda así). El sector primario, ha pasado a ser el sector último, y en fase de fallecimiento. Y la vuelta al campo, desaparecería el paro y el hambre (o pobreza). Menos mal -que ya es mal-, que todo nos lo traigan de fuera, toda vez que solo producimos parados, y en ello, nadie nos gana. ¡Claro que hay cultivo de: lechugas, calabacinos, cebollas y algo más, pero es testimonial, residual, ínfima la producción, mínima y finalizando o muriendo paulatinamente!. De lo que sí estamos bien sobrados, y no es de cañas de azúcar, ¡que ya debiera!, sino de la otra, la caña, sin más, para nada. Y recordar cómo ese norte de la isla era toda ella un manto verde de plataneras; ahora la tierra y paredes vacías y cayéndose (con prohibición y multa si las rehaces). En lugar de árboles frutales, sabido es cómo el cabildo aparte de matar las cabras, lo llena todo de pinos, y es lo único que cultiva el cabildo que se va adueñando con ofertas mentirosas de toda la isla, al ofertar frutales, que luego deja secar y los sustituye por pinos que riegan abundantemente asegurando su pegue y crecimiento, y ni una gota de agua a los frutales plantados, que es así como engaña al campesino y encima se queda con sus tierras). Y eso que nuestra tierra y sol sería -es- el paraíso de los frutos tropicales, pues, ¡ni eso! Si hubiera agricultura, habrían empresas. Pero con tres olivos y tres plantas de café, con eso no vamos a ningún lado (¿quien tiene aceite de aquí o café de Agaete en su despensa? No, no hay desarrollo, el campo no se mantiene, se hunde, desaparece. Con la ganadería pasa otro tanto: decrece, retrocede, desaparece. Y lo poco que se cultiva, sigue con pesticidas, y químicas, y luego, te lo venden cual si fuera ecológico, ¡nos la dan con queso (de leche de tabaibas)! El agua de la lluvia al mar, y para regar, agua del mar. Y el paro sigue en aumento, y a la par el hambre o pobreza, y en lugar de subir en la escala de producción, descendemos, bajamos, nos hundimos. Ya el campo, no es lugar de empleo (ya solo sirve para organizar carreras).
 
El Padre Báez, Pbro. 11-07-18

martes, 10 de julio de 2018

Hoy, les ahorro mis comentarios y les pongo algo de lo que me dicen:
 
Hoy, les ahorro mis comentarios y les pongo algo de lo que me dicen (sin citar a las cabras y a los pinos, pero que van implícitos):
 
- Gracias Padre Báez, por encender la luz para ver si aprendemos... 
- Mientras piensan en fútbol la gente no piensa en lo que le conviene, su Libertad como pueblo...
- Lo que no se dice es que EEUU.,  España, Colombia, etc., y la derecha venezolana está detrás del hambre y miseria que hay en Venezuela, para derrocar al gobierno que salió de las urnas...
- Lo prioritario es dar trabajo a la gente no hacer obras  innecesarias...
- Canarias es colonia -delito de lesa humanidad-, y mercado cautivo no sólo de España sino de todo el mercado común europeo que nos explota. ¡Viva la libertad para Canarias, no a la colonización económica, cultural y genocida del imperio! Ahora somos europeos, y una m...
- Luchando por la libertad de nuestra Patria todo el año...
- Pero está equivocado Padre Báez, ¿cómo que solo en Gran Canaria el cabildo no protege la agricultura y ganadería?, los demás cabildos son peores y Usted no lo dices. ¿A qué estás jugando? - Un saludo; y ahora que tienen dinero, lo emplean como Usted ha dicho en hacer carreteras sin tránsito alguno; que poco trabajo dan a los canarios, ya que las máquinas lo hacen todo, y mientras tanto el campo sin dar trabajo (agropecuario)...
- El paro en Canarias se suprimiría si se potenciase la agricultura y la ganadería. Hoy para que no haya un levantamiento popular -¡ojala lo haya!-  les dan pan para hoy y sin dignidad; ¿que sería si estos 700.00 canarios que no llegan a final de mes -según Cáritas-,  si se les emplease en el campo canario que está abandonado, porque interesa para llenarlo de cemento, y cuatro volverse ricos -algunos del gobierno falso-nacionalismo-... 
- Por lo menos el pienso si no es ecológico está hecho con ingredientes transgénicos o manipulados genéticamente...
- Un saludo, Padre Báez.
 
Padre Báez, Pbro. 10-07-18
 

lunes, 9 de julio de 2018

Anda por ahí una empresa –no le hará publicidad, aunque se la merece- porque no prohíbe que en sus bolsas se tire la basura.
 
Anda por ahí una empresa –no le hará publicidad, aunque se la merece- porque no prohíbe que en sus bolsas se tire la basura. Pues ya tomara nota otra gran área comercial de arreglos de la casa, que en sus sacos con el membrete de la dichosa empresa reparadora de pisos, paredes, techos y demás, se está llenando la isla -fuera de los basureros-, por todas partes de escombros, dado que en oferta de todo lo necesario para arreglar la casa, los escombros, son echados en las bolsas vacías de dichos sacos blancos con su nombre bien a las claras, grande y en colores –tampoco le haré publicidad, aunque habría que hacerlo para que no se le compre-, sí que le hacen publicidad llenando la isla de basura, dado que se ha metido todo el mundo a reparador de desperfectos de albañilería y semejantes, y la isla toda se está convirtiendo en un auténtico basurero, dado que la conciencia social, de higiene y de buena educación brilla por su ausencia, se están cargando la isla con el nombre en dichos sacos, sin que la dichosa empresa haya abierto la boca para prohibir en sus sacos se tire escombros, una vez vaciados de su contenido, porque si en lugar de multar a los que no se cogen porque tiran sus restos y escombros en los lugares menos imaginados, se multara a la empresa por la publicidad consiguiente por todas partes, y toda vez la basura campea por todos lados, ya va siendo hora la empresa pague por permitir en su nombre ensuciar la isla que está quedando que da asco y pena. En fin, que me repito por si no quedó claro: que se está utilizando unos sacos blancos con el logotipo de la marca, que están llenando la isla de basura fuera de los basureros o contenedores, sin que la dicha empresa haga nada por prohibir el uso de sus envases una vez vaciados de sus contenidos, porque si las multas le llegaran a la dicha empresa, ya se ocuparía de evitar se usen para eso su marca, a la que queda asociada como ensuciadora del medio ambiente; conste que la fama de dicho establecimiento va en declive y por asociación de ideas –repito- perderán clientes al no sancionar o prohibir se use sus bolsas o sacos para ensuciar la isla que por si era poco la matanza de cabras del cabildo, y que el mismo cabildo llene la isla del sucio e inútil pino, van y vienen estos ahora a aumentar la basura que supone las cabras heridas, muertas y malolientes y el terreno lleno de la basura de pinocha, es decir tres desgracias o triple maldición, sin que se tome medida alguna al respecto, sino el silencio más absoluto, por parte de uno y otro (el cabildo).
 
El Padre Báez, Pbro. 09-07-18

domingo, 8 de julio de 2018

¡Pobres casas del campo!
 
¡Pobres casas del campo! Abandonadas o dejadas por sus antiguos dueños, a pesar de que alguna vez suben a ellas, pero..., obligados a salir del mismo o de las mismas, al prohibírseles agricultura y ganadería, quedan a expensas de malezas y basuras, más los árboles que crecen sin parar y sin podar, y están en ellas los recuerdos, los muebles viejos, y tantas Historias, que ahora, todo eso está amenazado por el fuego, porque veamos: El campo, se vacía, se despuebla. No se trata la vegetación que rodean las casas dejadas atrás; sus huertas y cercados han quedado en desuso; nada hay que frene el fuego si se les acerca; todo lo que le rodea es inflamable; ¡si al menos tuvieran nogales y castañeros que les apagaran el posible fuego!, pero en su lugar han crecido las zarzas, las cañas..., y quemar no te dejan salvo multas que te aplastan; ya ni siquiera huir del fuego o de la casa es posible sin que el fuego te alcance, pues todo es posible de quemar o arder, y así, ¿a dónde ir o huir?; las viviendas están quedando en el campo, rodeadas de foresta, de todo lo que arde, sin más; ya nadie limpia nada por miedo a miedo ambiente y sus más que saladas multas, porque a saber lo que se puede limpiar sin autorización o con ella; los alrededores están hasta con la parra pegada a las puertas y ventanas; la hierba seca y otras rodean la casa; y hasta las hay con un pino en el patio, con pinocha que es como gasolina; ya nadie poda ni limpia; todo lleno de arbustos, árboles, hierbas, matojos, maleza, basura..., y en medio, la casa, ¡Dios nos libre!; Hay hierbajos hasta en los techos -tejados- y paredes, ¡y secos!; todo es ya inflamable; el cultivo ha dado paso al aselvamiento o emboscamiento del entorno; te tienen protegido lo que no puedes ni tocar; y todo eso está ahí, en los patios y alrededores de la casa, contiguo, pegado; para cortar algo tienes que tener autorización y previamente pedir permiso y no sabes ni a dónde ir; los palos de parras o techos de chozas, son peligrosísimos, ¿y qué hacer con ellos?; ¡fuego, ni se te ocurra, salvo te busques una desgracia!; ya ni salida ni entrada limpia, sino por abrir para poder pasar o llegar; y en caso que limpies la tuya, si el vecino no la ha limpiado, el fuego te alcanza igual; y, ¿como proteger la casa y lo nuestro, cuando la agricultura y ganadería ha desaparecido y no dejan tocar nada, y hasta los dueños se han ido? Y, el temido incendio, se comerá la vivienda y su entorno, y cuanto en ella hay o se tenga; porque, ¿dónde una casa sin leña, sin muebles de madera, sin puertas y ventanas de madera? ¡Dios nos caja confesados! El que avisa no es traidor, pero en todo esto hay un solo culpable, y no son los dueños precisamente de las casas abandonadas. El campo se vacía, lo está vaciando quienes yo me sé, los mismos que plantan pinos como locos y matan cabras, sin contemplación.
 
El Padre Báez. Pbro. 08-07-18

sábado, 7 de julio de 2018

El cabildo entuba nuestros barrancos...
 
El cabildo entuba nuestros barrancos, con lo que se acaba con la flora y la fauna, es decir con hierbas, arbustos, árboles y gusanos, pájaros, palomas, y es cosa de poner solo tres ejemplos de cada. Y que se trate de una institución, que tiene un compartimento o “ministerio” con el medio o miedo ambiente, y en lugar de favorecerlo lo obstruya y vaya contra ello, es que no cabe en cabeza humana alguna, sino en la hueca de ellos. Y es que toda la sociedad, debe despertarse ecologista, tomar conciencia de la muerte de dichas áreas, con lo que el Sáhara entrará en la isla poco a poco y al fin todo esto será un desierto, donde solo habrán serpientes, que nos comerán por las patas arriba. Manifestaciones debieran haber constantemente y con pancartas, banderas, pintadas, gritos, y cuanto al respecto se pueda hacer; a ello invito, para que se suelte el agua y corra por donde la naturaleza siempre lo hizo, sin que el cabildo solo pretenda favorecer por amiguismo a gentes que nos les importa la mayor, con tal de satisfacer sus egoísmos, contra todo y todos. ¡Ya está bien de corrupción, de mentiras, de hacer lo que me da la gana! Este pueblo, engañado y entontecido con un fútbol ahora de gente mayor y la mayoría de fuera, que seguirá bajando –al medir contaremos, mientras la fuerza y el talento joven y de la tierra, es despreciado- no ve sino campos de césped, bien regados, pero los barrancos secos no los ven, porque les absorben el deporte rey, que los tiene idiotizados, gritado: ¡¡Gooolll..., gooolll..., gooolll...!!, hasta desganatillarse, cual si pidieran auxilio de un ahogamiento desesperado, y sin que les vaya lo más mínimo, pero..., que organización alguna no haya al respecto, que organice manifestaciones y otras acciones, es de pena y dolor, de tragedia y de muerte (con la contribución por silencio de los distintos medios de comunicación comprados). Es decir, el cabildo ladrón de agua -y de tanto- debiera devolver el agua a su cauce de siempre, desde que el mundo es mundo, y en ello, cuando están tan ocupados en llenarlo todo de pinos, habida cuenta en las orillas de los barrancos no hay pinos, les importa un rábano quitarnos el agua, que es de todos –con las cabras hacen lo mismo: las matan-, pues como el sol, no es algo privativo, ni nadie es dueño, sino un regalo del Creador (que si es usted ateo, ponga en lugar de Dios, Naturaleza).
 
El Padre Báez, Pbro. 07-07-18

viernes, 6 de julio de 2018

De extinción, mis amigos.
 
De extinción, mis amigos. De extinción mis amigos –junto con la ganadería y la agricultura-, el silbo del pastor, ya no se va a volver a oír o escuchar posiblemente a este paso, en breve; es que no va a haber ni quien sepa silbar; pero más triste va a ser todavía, no ver a esas cabras y ovejas, con sus cencerras, marcando más que el paso, la música bucólica que mejor exista, y que ningún músico fue capaz de llevarla al pentagrama –y menos interpretarla-, y director de música no hay que pueda dirigir mejor orquesta o banda, pero lo que sí va a ser triste y más, es que veamos secarse el pasto -antes hierba fresca y verde-, que no hay cabra u oveja que se la coma, y con las probabilidades –o posibilidades- de, que se la coma el fuego, ¡Dios nos libre!, que como hemos visto, más allá de quemar pinos que vuelven a retoñar, se cobra vidas humanas, entre otras muchas y variadas desgracias, y todo por un cabildo que en lugar de proteger al pastor y a sus cabras, el ejemplo que da matándolas a tiros en el Macizo del Noroeste, es todo un grito salvaje, que acaba con lo mejor de la ganadería o fauna mundial: la cabra canaria, de un pedigrí de más de 3.000 años, y que pasa por ser la cabra mejor del mundo, cuyas características de su leche por repetido, no lo voy a reseñar de nuevo, pues todo el mundo lo sabe, y es del todo incomprensible, y un acto desdeñable y de imposible catalogación, que quien debiera protegerlas, las extermina, y con ello lo que con ello conlleva: toda una tradición, una economía, una sabiduría, una vida,  de leche anticancerígena, la Historia, etc., que no se concibe –esta última citada- ni se puede relatar o contar la misma (nuestra Historia), sin las cabras, pues ellas, han sido nuestras “madres”, y del fruto de sus ubres todos los nacidos en el archipiélago canario, nos hemos criado o alimentado de sus leches, que directa o pasando la misma a nuestras madres, las hemos tomado todos, y ya solo por eso (o por ello), antes de pegar un solo tiro más a una sola cabra libre, debiera caérsele al suelo y hacérsele añicos la escopeta, pues no es de recibo, matemos –nos maten- a las que han sido nuestra madre o matriz, alimento y vida. Este pueblo nuestro, si calla y no se manifiesta en contra de este atropello sin igual, es igualmente culpable, pues según el dicho o refrán, tanta culpa tiene el que mata o roba, como quien ayuda a ello, y pudiera ser nuestra la culpa, si callamos y lo permitimos; de ahí, que –pido o solicito- se sumen otras voces, otros escritos, y se multiplique este mismo u otros de un servidor, para evitar la mayor catástrofe de la Historia, dándole difusión lo más posible, para que llegue a todos sin excepción.
 
El Padre Báez, Pbro. 06-07-18
 

jueves, 5 de julio de 2018

Estrategia diabólica del cabildo.
 
Estrategia diabólica del cabildo. Mis amigos, la cosa es realmente maligna y se trata de lo siguiente: habida cuanta la tierra está quedando abandonada, el cabildo con esbirros que engañan a sus dueños, van y les dicen y hasta les entregan almendros, para que los planten, o les piden permiso para ellos plantarles los almendros en lo de ellos, a lo que sus legítimos dueños acceden agradecidos ante tal regalo, ante la aparente buena obra del cabildo, pero que va endiablada, pues una vez plantados los almendros, la tierra como que pasa a ser del cabildo, dado que han puesto los almendros, y para ello les han dado permiso, pero matemáticamente los dejan secar y lo hacen adrede, y una vez secos los almendros, a la zorrúa y con descaro, los sustituyen por pinos y contrariamente a estos sí que os riegan, y para ello cada semana y una cuadrilla de hombres que con sendos camiones cubas, y con mangueras de hasta de 3 (tres) kilómetros van y riegan los pinos (donde dejaron secar los almendros sin un solo riego, ni siquiera el día que los plantaron. Y, tengo nombre y apellido, del joven que vive por la parte de detrás de Tejeda, que aspirando a un puesto en el cabildo, hace méritos para ello –es lo que le han dicho que haga, para darle el trabajo- convence a los dueños de esas tierras abandonadas –por miedo al miedo ambiente o al propio cabildo- al que el joven –que mantengo en secreto su nombre y padres- se le oferta almendros, y hasta los recibe él mismo, que una vez plantados –por los “expertos” del cabildo, siguen el mismo proceso ya relatado: es decir, los dejan secar adrede al no regarlos, y sobre la marcha, dado que ya el cabildo tiene permiso para plantar en ese terreno, van y sustituyen los almendros que dejaron secar, por pinos, y según este proceder en breve toda la isla será un pinar, engañando a los dueños de los terrenos, con que les plantan almendros, y es verdad que se los plantan, pero es para poder entrar en lo ajeno y apropiarse con esas tierras, y una vez secos los almendros, los sustituyen de pinos. Estrategia diabólica que está teniendo resultado, pues ahora ya sí, el cabildo se “adueña” de toda tierra, previamente obligada a abandonar y la adquiere con el permiso de plantar lo que engañan y dejan secar para cambiarlo todo por pinos. Por lo cual, que este escrito cunda, se reproduzca, llegue a todos y así, nadie deje plantar almendros en lo suyo, porque es la estrategia que utiliza el cabildo para llenar la isla de pinos, y ello sin querer recordar lo que sucedió en Portugal, que no había forma de apagar el incendio, que costó además de cuantiosísimas pérdidas, con la también pérdida de personas, pues el pino es pólvora, que solo espera una chispa para arder, y esa va a ser nuestra muerte, en más de uno. Pues, dicho queda, y si alguien quiere comprobar lo que queda más arriba, visite la Hoya de la Vieja –por ejemplo-, cerca del Nublo, y compruebe cómo los almendreros secos, han sido sustituidos por frondosísimos pinos que ven el agua cada semana, y proceder señalado (cuadrilla, camiones cisterna o cubas y mangueras de hasta 3 –tres- kilómetros).
 
El Padre Báez., Pbro.05-07-18
 

miércoles, 4 de julio de 2018

¿Dónde el ganado que prevenga los incendios?
 
¿Dónde el ganado que prevenga los incendios? En otros tiempos idos, sí; pero, ¿ahora, dónde y cuántos ganados y de qué, si los poquitos que quedan están encerrados en explotaciones y con prohibición de pastar? Pero, ¡si los terrenos de pastos de otros tiempos atrás, se los han llenado de pinos! Pero, ¿la falta de cabras y ovejas sueltas, así como de vacas y burros -todo eso desaparecido- está llenando la isla de cañaverales, que arden como rosquillas? Y, es que el pastor, a no ser que se refieran a los sacerdotes, que lo somos, pero de almas, ya no quedan sino un número insignificante y ridículo, ¿y van con tres cabras mal contadas –y el cabildo mata a las libres- van a prevenir incendios cuando la hierba está a la altura de las personas y tapan árboles frutales por todas partes y se les prohíbe al ganado ya casi inexistente coman nada de la tierra, sino todo y solo lo que les traen de fuera? Pero, ¿de qué hablan, cuando nos dicen desde el cabildo que por medio del miedo ambiente, que con la ayuda de los pastores -tres que quedan y ancianos- vamos a evitar los incendio? Pero ¿no es eso reírse de todos nosotros? ¡Se acabó el pastoreo tradicional!, eso pertenece ya a la etnografía y a la Historia, pertenece al pasado. La desaparición de los ganados -de forma paulatina y constante-, solo ha conseguido desaparecer el patrimonio , se han cargado el paisaje -todo muerto- y ya no se produce el fruto de los animales (queso, leche, lana, cueros, estiércol, flora, fauna, trabajo, comida, etc., etc.. ¿Y vienen los del cabildo con el cuento de los animales para evitar incendios?; ¿se refieren tal vez a los perros?, pues son únicos animales que van en aumento sin parar, pero una cabra u oveja, das la vuelta a la isla a la redonda, y no ves una, y si la hubiera, el cabildo ya saben piensa en matarlas a todas, pero, ¿de qué me hablan? No hay ya pastoreo; ya no hay ganados; ya no queda ganadería (salvo la perruna o de perralla [canina]). Todo lo tienen protegido, y no te dejan pastorear. Y, la única verdad -aunque no la quieren ver-, es: que en cuanto dejen de plantar más pinos y arranquen los que están (y que los sustituyan por árboles frutales y que no arden como castañeros y nogales), mientras esto no hagan, las posibilidades de los temidos y asesinos incendios es algo más que una posibilidad, son o serán realidades, para nuestra mayor desgracias y muertes por asfixias y quemaduras. No se olvide, que los barrancos son los grandes olvidados, donde la flora salvaje y con cañas crecen a mansalva y desbocadamente, justo donde los nogales harían su agosto, y nos darían nueces, sin la más remota posibilidad –ninguna- de incendio alguno; pero no, solo cañas y tabaibas. Y, los ganados brillan por sus ausencias. ¿dónde uno solo?
 
El Padre Báez, Pbro. 04-07-18

martes, 3 de julio de 2018

¡Dios, cómo se ríe de todos nosotros el cabildo!
 
¡Dios, cómo se ríe de todos nosotros el cabildo! Compruébenlo ustedes mismo mis amigos: El Cabildo informa Ayuda al consumo humano de productos de leche de vaca de origen local. Es decir, toda vez mata las cabras, y ya casi cabras no hay, y las que hay con leche sin grasa, al no ver el sol y leche envenenada con los piensos y yerbas secas traídas de fuera a las que las obligan a alimentarlas a los tres cabreros que quedan, ahora nos hacen tomar leche de vacas, de las que no se ven por ningún lado, sino de romerías en romerías que son siempre las mismas y que recorren la isla todo el santo año detrás de todos los santos, y detrás de la Virgen incluido Nuestro Señor Jesucristo, porque –es que no respetan ni a los santos, ni a Dios, y menos a su y nuestra Madre- precisamente que por andar de camión en camión –las vacas- ya no son vacas lecheras, y ahora viene nuestro papá cabildo a alimentarnos con leche de vacas, pues ganaría más en credibilidad si nos explicara cómo y con qué se endulza y se puede tomar leche de tabaibas, y acompañada de bocadillos con pinocha podemos estar bien alimentados. Porque ¡vamos hombre!: “nos ayuda a consumir leche de vacas”. Pero, ¡ojo con la precisión: Con “vacas de origen local”, es decir con vacas canarias, no con vacas holandesas, o de donde sean, sino que tiene que ser leche de vacas de aquí, de Canarias, esas que son coloradas, y que dan menos leche que las de fuera, aunque a decir verdad, aunque con menos cantidad, pero mayor calidad. Pues eso, ahora ya sin vacas –las cabras las mata el cabildo- el cabildo quiere que tomemos leche de vacas, pero de vacas que sean de aquí. ¿Dónde ven ustedes, mis amigos una sola vaca fuera de las romerías? Un servidor, párroco de medianías y cumbres (Tecén, Arenales, Lomo Magullo, La Breña y Cazadores), en toda mis parroquias, donde cientos y miles de vacas, no pasan de tres las que tengo o hay, y quiere el cabildo tomemos leche de vacas. Pues será de vacas en sueños, vacas en la imaginación, vacas soñadas, vacas ideadas, vacas pintadas, vacas de plástico, vacas en papel, vacas en fotos, vacas..., pero vacas de carne y hueso, vacas lecheras, ¿dónde?; ¿cuántas?, ¿de quién? Pues, generoso papá cabildo, va a ayudar a la industria lechera o láctea, el papá cabildo que mata cabras y desaparece vacas, va a ayudar a producir leche de vacas... Y que uno tenga que leer noticias como éstas, es que no sabe uno ni qué decir..., pues dicho queda. El cabildo –repito- nos ayuda a consumir leche de vacas. Y usted, ¿usted, qué piensa o dice de este informe? ¡Sea libre, diga lo que piensa! No sea tonto. Abra los ojos, y sea realista: ¿Vacas?, ¿leche de vacas de aquí?, ¿de las de Canarias? ¡Donde?, ¿cuántas?, ¿de quién? ¿de las dos que tienen en Osorio, allá en Teror, con más de doscientos trabajadores –el doble de curas que tienen la Diócesis. sin dar golpe y escondiéndose de un servidor, si me ven aparecer por allí? Vayan para que vean los coches copando los dos aparcamientos que tienen allí para sus “trabajadores”, allí enchufados?
 
El Padre Báez, Pbro. 03-07-18

lunes, 2 de julio de 2018

Y los hay, que llaman “santuarios gastronómico” a nuestra comida basura.

Y los hay, que llaman “santuarios gastronómico” a nuestra comida basura, al margen que vaciándose los otros, los religiosos, sustituyen estas otras mesas por la eucarística, pero que de lo que comíamos antes, nada de nada, pues todo viene de fuera, y por tanto ya desnutrido, pasado, mustio y si lozano y fresco por lo que le añaden ¡y a saber con qué consecuencias para la salud, que sí lo sabemos! Que recuerda uno su infancia con la escudilla de gofio, azúcar y aceite con queso tierno, todo amasado para la merienda, la  juventud con aquellos potajes de jaramagos con carne de cochino y gofio amasado, y ya adulto, de cuanto daba la tierra, y venía de la huerta, y por descontado la leche de la cabra y alternada con la de la vaca, que era todo un primor, de sopa fuera con pan bizcochado o con las variantes con gofio, que no es de citar, no sea se me haga la boca agua, que lo que es al presente, ya sin tierra de cultivo y prohibido cosechar algo, y con las chozas vacías de cabras, y matándolas  el cabildo a las mejores, y que son las libres, y nos hablan de falsas comidas frente a lo que sí era comida-comida, que no dudo, la hay para los de altos poderes adquisitivos, que comerán exquisiteces, pero todo ello lejos de la huerta, de frutas sanas y de papas de la tierra, y por descontado en platos tan finos, de los que imagino ausente al pobre-rico gofio. Y es que el arte culinario pasa ahora por la vista antes que por el paladar y son casi obras de arte y de filigranas, para engañar al estómago, donde no faltan los pasteles y la cocina rara y extraña por extravagante e imposible repetir plato al querer copiarlo o imitarlo, y ello cuando el arte de cocinar de la abuela o madre, ya ha desaparecido, ¡y cómo olía aquello, Dios mío!, que se chupaba uno hasta los dedos; que lo que es ahora; la mesa con queso, y a saber de dónde porque sin cabras, sin vacas y sin ovejas, ¿qué queso podemos tener? ¡Quesos que asombrarían al mundo si saliera y llegara más allá del que –cada menos- los hacen, pues ni son tantas las variedades, la poco leche es de animales que comen lo mismo, con lo que el sabor o gusto, paladar o cata, es lo mismo sea de donde sea, y cuando los viejos parrales se secan y no se renuevan, los vinos generosos, cada vez vienen más de fuera, cuando de aquí lo bebía Europa y otras partes del mundo, que los parrales desaparecen y como pasa con las cabras imposible podamos beber vino fascinante como el nuestro, al ser como el queso –cuando lo había- el mejor del mundo. El campo está lleno de maleza, no se ven ya los parrales, y le pasan lo que a las cabras, desaparecen y el cabildo las matan. Es el caso que en la carta, ya vinos..., y en cuanto al café de Agaete, ¿alcanza un buchito el 1 % de la población?, ¡mucho lo dudo!, y sin embargo, cual si tuviéramos toneladas de granos, cuando vas por el Valle, ¿y los adivinas? Ya, ni siquiera el ron para una medicina. Pues, ¡nada! que la cocina está en innovación, en creatividad, en superación..., ¡y una m.....!, con perdón.
El Padre Báez, Pbro.

domingo, 1 de julio de 2018

... la cabra, la cabra, la p... de la cabra, la madre que...
 
... la cabra, la cabra, la p... de la cabra, la madre que... esto de las cabras viene de atrás de abuelos y de padres (¡desde los guanches!), pero ahora, ya no se hace queso, antes había mucho ganado –y éramos menos-, ahora sin ganado no hay queso, y no no toma impulso la ganadería, hay paro, y..., compramos queso y leche de fuera; se deja lo artesanal, se dejan las queserías, se deja el ganado, el ganado ha desaparecido y con las cabras iríamos tirando, pero el campo se vacía de cabras y de gente. Ya no se ordeña. Y hay sol de sobra para las cabras, y el pasto se lo come el sol (o tal vez el fuego, ¡Dios nos libre!). Siempre hubo ganado, hasta llegar al presente en el que ganado que hay ya no está suelto, creciéndole las pezuñas, y se mueren mueren los guirres y se meueren los cuervos, sin cabras que se mueren y de las que vivían. La mejor crianza de un niño y la felicidad de los niños, sería andar con baifos y cabras, otros niños andan sin libertad. ¡Ya pudieran los inmigrantes dedicarse al ganado, como seguro lo hacían en sus países de origen, pero, ¡ni unos, ni otros! Te ponen mil trabas, mil dificultades, mil problemas, ¡y lo dejas por imposibles!. Desaparece el mejor queso del mundo. Los mercados venden quesos extranjeros, queso ruin; el bueno, el nuestro, ya no existe. Y fuimos niños y nos criamos con cabras, con leche y queso, pero al presente..., de aquello, ya, ¡nada de nada! Se olvida a los abuelos, se acaba la tradición. Y era economía, era trabajo, era vida. ¿Qué es eso del cuajo?, ¿y el suero? ¡Aquellas manos en el queso, apretando, dando calor, exprimiendo. ¿Dónde se compra el queso que ya no se hace? El futuro de la ganadería, a peor; el futuro..., y es un trabajo que desaparece, un trabajo (y tenemos paro y parados). Y del cabildo ya sabemos la ayuda que da a las cabras: ¡¡¡las mata a tiros!!! Y mata cabras, con lo que el mensaje está más que claro: hay que desaparecer las cabras; se quitan los ganados, desaparece el ganado, habían ganados, muchos ganados, y ahora contados con los dedos de la mano y sobran dedos. No se apuesta por la ganadería, y habría hasta familia. El ganado une, habría clientes, compradores, y se tiraría hacia adelante. Pero, sin cabras...
 
El Padre Báez, Pbro. 01-07-18

sábado, 30 de junio de 2018

J.F.R., son las iniciales del nombre y apellido, del abogado que me pone este correo.
 
J.F.R., son las iniciales del nombre y apellido, del abogado que me pone este correo: Estimado Padre Báez: Tras leer su último correo (15/06/2018), el cual culmina con el siguiente párrafo: "Sería como borrar el pasado, e ignorar cuanto en apretado resumen va quedando arriba, y en el pasado aún presente venido a muchísimo menos, a casi nada. Para nuestra desgracia, nos traerán leche y queso de fuera, que no son ni la sombra del nuestro."  Al respecto del mismo, cabe destacar, que, el pasado -todo- relacionado con nuestra historia aborigen ya fue postergado o relegado a meros y pocos documentos, en el mejor de los casos, depositados en cajones o baldas de archivo, para el acceso de algunos estudiosos y/o investigadores interesados en las costumbres y pasado, del pueblo canario. Todo ha quedado reducido a un folclore desfigurado; por todo ello, no cabe por menos que lamentarnos; los que han gobernado y gobiernan al pueblo canario -salvo honrosas excepciones-, no lo han hecho ni hacen por o para, si no contra del mismo.  En fin, los pueblos tienen "LO QUE QUIEREN" (no lo que merecen), pues periódicamente pueden cambiar de "amos" y, por las razones que sean, reiteran o refrendan a los mismos.  A modo de conclusión, cabe preguntar: ¿Dónde está el partido nacionalista canario? Cada cual se responda a sí mismo. Dios nos ampare a todos. SALUD”.
Poco o nada pudiera añadir, y sobretodo, para no estropear, lo que mente tan lúcida y crítica ha expuesto en su respuesta a uno de mis comentarios, cosa que hace con relativa frecuencia, pero sabido es, que si doy entrada y extiendo los comentarios recibidos, desbordaría toda comunicación, pues son tantos, que me cuesta seleccionar, siendo todos buenísimos y yendo todos mucho más allá que un servidor, como queda bien a la vista con el ejemplo de J.F.R., a quien agradezco, como a todos, los comentarios a mis comentarios. Gracias a todos.
 
P.D.- Y, este otro; ¡y tantos como los que me envía tan sabiamente!:
“Padre Báez: Considero errado (ironía), su comentario Canarias, ¿pobre?;  ¡imposible, pues el Presidente del Gobierno Canario (Sr. Clavijo), ha decidido unirse a la noble causa de la caridad protagonizada por el Presidente español (Sr. Sánchez), apoyándole en su altruista decisión en la recepción de desvalidos inmigrantes, a los cuales los italianos, ¿más listos?, no quieren, por razones obvias y respetables, y, mientras, aquí (España), se decide unilateralmente, sin consultar al pueblo soberano, el acogimiento, con todos las bendiciones propias del progresismo más solidario y equivocado; contra, lo verdaderamente humano y solidario, respecto a los países de flujo migratorio, sería enviarles ayuda para su desarrollo integral, de tal suerte que nadie tenga que verse abocado a huir de su propio país; entiendo que a nadie le gusta dejar su tierra natal, familiares, amigos, cultura, entorno, etc., Por tanto, lo correcto, insisto, resultaría colaborar a la industrialización y desarrollo integral, en especial de los países africanos; al mismo tiempo, denunciar y evitar la explotación de sus recursos naturales; al respecto, recomiendo la película: "Diamante de sangre -Blood diamond", 2006 - dirigida por: Edward Zwick); medidas todas ellas unidas, que, serían más humanitarias que la inmoral e inapropiada acogida "per se", que, solo, sirve para acallar unas cuantas conciencias de los explotadores. Decía un sabio adagio: "Dale un pez a un hombre, y comerá hoy. Dale una caña y enséñale a pescar y comerá el resto de su vida". (Proverbio chino). Podríamos decir también: "Desnudar un santo para vestir a otro" (refranero español). Atento y cordial saludo”. 
 
 
El Padre Báez, Pbro. 30-06-18

viernes, 29 de junio de 2018

Esto ya, es el recochineo padre.
 
Esto ya, es el recochineo padre. El cabildo mata las cabras libres, con todo lo que ello significa y tiene de mensaje subliminal (eliminar lo mejor de la ganadería nuestra, para que dependamos de la ganadería de fuera, que es peor, la peor de todas); pues ahora viene lo que ya no tiene nombre, ni es de recibo; ahora, el cabildo matacabras y plantapinos que para nuestra desgracia tenemos –que se ríe y se burla, y nos toma el pelo y nos toma por tontos- ahora viene el cabildo y nos informa acerca de cómo debemos consumir leche de cabra. Y cuando él mata las mejores cabras, que son las libres, las de mejor leche y leche de la mejor calidad, en grasa por estar libres y al sol, y tener leche anticancerígena, viene con el cuento de que él, el cabildo, apoya la producción de leche de cabras, así como también de papas y millo, ¡y una mierda!, que todo eso es mentira. Multa a ganaderos y a agricultores, y persigue a unos y otros con un ejército uniformado y con anteojos y visitando a pie de terreno y choza, con hombres y mujeres de miedo ambiente. Pero, en el descaro y en el sin sentido por contradictorio, dice el cabildo que nos va a ayudar a la producción de leche y a la industria y confección de queso con leche de cabra, aunque él, el cabildo, mata las cabras libres, y para eso, él, el cabildo –repito-, mata las cabras. ¿De qué ayuda me está hablando? Dice que ayuda a producir leche de cabra,  y, ¡mata a las cabras! La verdad que es de demencia, es absurdo, es contradictorio, es mentira, es lo sin nombre. Porque díganme mis amigos, si matando cabras, y matando a las mejores que son las libres, ¿es así como favorezco la producción de leche de cabra (¡ya, la de las explotaciones, tres cabras mal contadas que quedan, y a la sombra y sin ver el sol, y sin comer nada de la tierra, sino el veneno que les traen de fuera, que nos matan a todos, a las cabras y a las personas, pues debemos comer de la tierra del mismo lugar que somos o estamos, es decir: de la misma tierra del barro del cual  estamos hechos, y esto es ley ciencia pura!)? Es decir, yo cabildo quiero fomentar la leche de cabra, y persigo a todo aquel que tenga una cabra, y mato las cabras que están libres, que son las mejores del mundo. Es decir, el cabildo, se encarga de desaparecer la agricultura y la ganadería, y no cejan de programar ferias y chorradas afines de engañabobos. Es decir, hundo la agricultura y la ganadería, y ahora te enseño a hacer queso y a producir leche. Es decir, mato las cabras y monto ferias. Es decir, no te dejan plantar papas, y el cabildo las trae de fuera. Es decir, cerramos nuestras ganaderías y el cabildo matando cabras nos enseña a tomar leche de cabra. Es decir la gente deja la ganadería  y deja de tener cabras, e imitando al cabildo que las mata, el mismo cabildo nos enseña a hacer queso de leche de cabras. No, no lo entiendo, ¿no es la contradicción en persona?
 
El Padre Báez, Pbro. 29-06-18

jueves, 28 de junio de 2018

¿Y no íbamos a ser los más pobres de España?
 
¿Y no íbamos a ser los más pobres de España? ¿si ni siquiera tenemos agricultura de la que alimentarnos, y por si era poco el cabildo ya sabemos lo que hace: matándonos las cabras que son las que nos podrían matar el hambre? Ya, en riesgo de pobreza la isla toda, y es mentira cuando la prensa y otros medios de comunicación nos dicen que cada vez hay menos pobres o menos riesgos de entrar en la pobreza, que es una forma de dar ánimos, pero como cura encargado de Cáritas en Telde, si algo sé es sobre el tema, y Telde no es sino un referente a extender a los demás pueblos y ciudades donde se amontonan el personal y se instala la pobreza a la par que desaparece el sector primario, y la vida en el campo, que es el único que nos podrá sacar de la misma, pues es el único capaz de generar trabajo, empleo, ocupación y como resultado: comida, comida, comida y con ello desaparece el paro, las enfermedades, los vicios, el seguimiento del fútbol, el criar y mantener perros, porque serían sustituidos por cabras, y por el cuidado del huerto, que es todo un decir. Y es que nos hablan los Medios mentirosos que desgraciadamente tenemos no solo fijo de deportes como si con ello trabajáramos y comiéramos, sino que nos dicen la falacia de que estamos saliendo de la crisis, justo cuando no terminamos de entrar, que mejoramos, que..., ¡leche cacharro!, pues a pesar de esas mentecateces, la realidad pura y dura, es que crece el paro, y a la par, o como consecuencia lógica, el hambre o la pobreza, y en ello somos los campeones en España, donde más o menos también escapan y sobreviven, y hasta de sus pobrezas nos mandan comida surgida de sus tierras de cultivo y de sus rebaños, pero lo que es aquí, más o menos sobremorimos, de inanición, de pasividad, de ver fútbol y discutir sobre si fue o no penalti. Que no, que esto no es vida, y de todo ello, solo un culpable: el cabildo que impide todo acercamiento a la tierra, que no se la puede ¡ni tocar!, y con multas a quien lo haga, y en cuanto al ganado, si existiera, debe y tiene que estar desaparecido, a la sombra, escondido y sin ver el sol, es decir en explotaciones, porque protegida toda la isla para solo y todo de pinos, estos mentecatos del carajo, nos dicen las cabras se comen los pinos y por eso las tratan con disparos de rifles o escopetas. Y todo esto, porque el pueblo, la masa, drogada con perros y fútbol, no ven otra cosa, ni se enteran de nada, pero el hambre nos aprieta y nos come patas arriba y nos mata, y el miedo ambiente del cabildo no te dejan plantar un saco de papas, ni tener una cabra. Y es que, si al menos ya que el cabildo planta árboles, fueran castaños y nogales comeríamos, pero siendo pinos, ¿comeremos pinocha en bocadillos o sola?
 
El Padre Báez, Pbro. 28-06-18

miércoles, 27 de junio de 2018

Contradicción flagrante del cabildo respecto a ganadería.
 
Contradicción flagrante del cabildo respecto a ganadería: Es decir, no deja de hacer concursitos de ganados ya casi inexistentes , y mientras él –el cabildo- mata las cabras, nos hablan de ganado selecto, cuando las selectas por excelencia son las cabras libres, las que el cabildo intenta desaparecer y exterminar. Reúne –el cabildo- animales en su granjita de Bañaderos, camino hacia el Norte, animales de los más variado, pero ni por equivocación exhibe  -en primer lugar porque es imposible cogerlas vivas- una sola cabra libre, que pasa por ser la “reina de las cabras” a nivel mundial y de todos los tiempos, y he aquí, que él, el cabildo, las mata, las extermina, las desaparece (al menos esa es la intención, ¡otra cosa es que lo consiga, que para un servidor, es misión o tarea más que imposible!); que va en el lugar ya señalado, con motivo de esos eventos de reunir animales, de toda clase –menos la mejor cabra del planta tierra- explica las características de las que retroceden y pierden pureza y calidad, y calla y silencia las excelencias de la cabra mejor del mundo y encima las mata; que los gordos del cabildo, ciegos por consejeros y otros, actúen contra la masa o el pueblo, es algo que no ha ocurrido ni ocurre en el mundo en ninguna época del tiempo, pasado ni presente: matar la mejor cabra, es como matar la gallina de huevos de oro del cuento; que no dejen de hacer concursos, exposiciones, y que entre esos pobres y enfermos animales por no ver el sol y comer comidas que le traen de fuera de la isla, y que la cabra más selecta del mundo como es la cabra libre, no solo no la exhiba –cosa imposible- sino que trate de eliminarla, no es de recibo; ¿no es ya hora que alguien exponga las características de la cabra libre, como que su leche es anticancerígena, de sus leches el queso mejor del mudo así reconocido y premiado en concursos mundiales, etc.?; ya va siendo hora, se exponga en diversos eventos afines a los citados, las características de la cabra libre, y se dejen de las majaderías de las explotadas, enfermas y sin grasas sus leches, y pobrísimos sus quesos, que de las otras, por auténtica, por valor, por tradición, por Historia, por todo y todo, es la mejor, y no solo no dicen anda, sino que –mintiendo- repiten cuales loros, que se comen los pinos, y por eso las matan. No, no es de recibo. Y, echando balones fuera, a la hora de presentar las cabras enfermas, nos dan domas, trillas, saltos de pastores, trasquiladas de ovejas, arrastres rompe patas a las vacas, todo eso mezclado con folklore, pero en ningún caso, fomentando la raza mejor del mundo: las cabras libres, las mismas que ellos matan.
 
El Padre Báez, Pbro. 27-06-18

martes, 26 de junio de 2018

Medios de comunicación hay, que solo nos dan miedo, contándonos y con foto y todo...
 
Medios de comunicación hay, que solo nos dan miedo, contándonos y con foto y todo, todos los días sin cambiar de temática la solo y siempre noticias de heridos en distintos accidentes de tráfico, pero todos los ocurridos en el medio del Medio, es decir en su zona y más de ella, y los de mayor tirada recogiendo los de los otros, ya sean digitales o de cualquier otro tipo. Y ello, en lugar de ocuparse diversificar y ampliar el panorama informativo y no fijo en lo mismo sin caer en la cuenta de la mayor –que callan-, o lo primero o primario, agricultura y ganadería, matanza de cabras y plantación de pinos por parte del cabildo; ¡pues no señor!, solo accidentes, vuelcos, salidas de la vía, atendidos por el accidente, la cruz roja que se los llevó, y bla, bla, bla, como si esto fuera –y es para ellos- lo único noticiable: marear la perdiz con el solo tema y que si varía, sin salirse de las carreteras, amplían lo de las retenciones o atascos, también por accidentes y con fotos incluida, pues para estos genios del periodismo en el que se han doctorado en la escuela de los burros, otra notica no hay que dar, y en ello, informado el personal, solo es digno de mención hasta días siguientes para con pequeñísimas variantes el darnos lo mismo repetido millones de veces, sin saber bien uno, qué pretenden con esto, si asustar, si prevenir, si qué o qué coño importa a nadie, alguien haya tenido un choque, un roce, un accidente, un muerto o los que sean en la carretera, cual si esto fuera el descubrimiento de América o el huevo de Colón. ¡Que ya está bien hombre de tanto accidente y siempre más de lo mismo sin cambiar el disco, que otro asunto no tratan sino más de lo mismo en una constante que ya raya lo subnormal o paranoico, lo obsesivo y lo sin sentido!, porque que un avión con 500 pasajeros se caiga y desaparezca la carga humana como que es algo realmente noticiable, pero que un coche se volcó, y otro derrapó, y el tercero tuvo un roce y que hay caravana, y que hay un taponamiento, y una cola y no sé qué y qué más sin salirse del asfalto, como que no, no, eso no es periodismo sino papanatismo, en el que nos mantienen estas lumbreras de distintos periódicos de papel y digitales, por no decir que uno repite lo del otro, y todos lo mantienen hasta el tercer y cuarto día, para decirnos que del hospital fueron echados por no tener nada de importancia salvo el susto, y una tirita que le pusieron al así accidentado. Pues, que un servidor, mientras Dios me de luces, no caeré en tal absurdo, y por más que me repita –como ellos- un servidor con en el asunto de las cabras y de los pinos, con variantes diarias, mientras no cambie el cabildo, no cambio de disco (hablado de las carreteras).
 
El Padre Báez. Pbro. 26-06-18
 

lunes, 25 de junio de 2018

Ante esto, mejor si me callo (con deseos de gritarlo como un loco, pero...)

Ante esto, mejor si me callo (con deseos de gritarlo como un loco, pero...) : Le saludo Padre Báez. El fútbol como delirio colectivo histeriza al mundo. Para la gente no hay nada más importante que el fútbol, el individuo en este mundial y en los pasados, olvida y desprecia hasta su misma seguridad (en todos sus aspectos), a su familia, a su patria. La fe en en Jesucristo se esfuma en la espuma de la cerveza (o en sorbos de otra especie alcohólica) que liban los televidentes y espectadores en general. Es asombroso que facciones en conflicto a muerte y sumergidos en guerra, hagan alto al fuego para ver los pases a las eliminatorias y al juego final. Se ha dado, que enemigos bélicos entonando la canción del mundial griten gol y beben cerveza, todos juntos y unidos en un mismo ambiente de hermandad, olvidando el conflicto, y una vez terminado el mundial se recrudecen las hostilidades. Es la estupidez humana en la cima o máxima expresión.
Las cabras, la arqueología, los guanches, y las deficiencias en la seguridad alimentaria de Canarias, así como el hambre y el genocidio en Venezuela a nadie le interesa, ni a ustedes ni a nosotros mismos (los venezolanos). Sabe Padre Báez, cómo lamento no haber sido dotado por la naturaleza para liderizar la lucha contra la opresión en mi país. Me siento minusválido para actuar ante tanta desidia, crimen, hambre, miseria colectiva, robo, narcotráfico, lavado de dinero y corrupción, etc., en el que está inmerso mi país. En Venezuela no se puede disentir, no es posible denunciar lo que nos agobia en una asamblea o acto público. El venezolano es indiferente a su propia miseria humana. Si denuncio y trato de agitar la masa para buscar cambios en el marco de la dignidad humana sería inmediatamente encarcelado y enviado a calabozos llamados la tumba, que son espacios reducidos y pintados todos de blanco e iluminados con luz blanca de alta intensidad las 24 horas de cada día de todos los días y a una temperatura media de 12ºC, donde apenas cabe un ser humano para tenderse a dormir en el piso, si es que puede, precariamente vestido(a) sin abrigo ni sábanas;  los guardias arrojan la comida y el agua al piso como a perros, hay que cagar y mear en la misma celda, y como se vive con las propias excretas entonces no se come ni se bebe para no evacuar; entonces, la comida que ya viene podrida termina de pudrirse en ese maldito confinamiento, nunca se ve el sol y tal vez nunca se volverá a ver, no se sabe si es de noche o de día, las visitas no están permitidas ni tampoco hay juicio justo porque yo sería "terrorista y traidor a la patria y a la humanidad". También abusan sexualmente de los presos sean adultos o adolescentes, varones o féminas. Cuando se acuerdan que el reo existe y se porta "bien" lo sacan a ducharse. Si en el baño hay otro reo que tenga jabón y se le pide, de seguro que el que pidió será objeto de sodomía. Es decir, los carceleros y torturadores, y otros reos de alta peligrosidad a la fuerza acceden carnalmente vía ano o vagina según el caso a los confinados "políticos terroristas". Abortos en los confinamientos, tortura con electricidad, gases tóxicos, ahogamiento con bolsas plásticas que cubren la cabeza, palizas con bates de hule y los torturados envueltos en toallas mojadas, y muchas formas de torturas más que derivan de la imaginación. En Venezuela los peores homicidas y delincuentes son con mucho más ciudadanos que los procesados políticos. Los presos políticos no tienen beneficio procesal alguno, y los indultos son circo para los derechos humanos de la ONU y la UE.
Deseo huir de mi país porque como dije antes Dios no se fijó en mi para ser líder. Pero no puedo Padre Báez, no arreglé mis documentos a tiempo. Enfermedad de Alzheimer en mi madre comprometió mi atención, mis recursos y mi vida. Ella se fue al encuentro con Dios el pasado año. Aquí estoy expuesto y viviendo el hambre, a la enfermedad, y la "dictadura popular democrática".
Ante esto, pido ore por mi. Y en las misas que oficia, si es permitido, pido que todas las veces que se pueda, los feligreses también oren por mí y por todos los venezolanos que somos prisioneros en nuestra propia patria y de nuestra propia desidia. Por favor, aunque no me conozcas, no me olvide por favor, en las oraciones...
Dios le bendiga. A. R.”

El Padre Báez, Pbro. 25-06-18

domingo, 24 de junio de 2018

No hay fiesta sin exposición del reducido y escaso número de animales o de ganados.
 
No hay fiesta sin exposición del reducido y escaso número de animales o de ganados, que nos quedan y que van a menos, y que por ser siempre los mismos, llevados a los distintos pueblos y a todas las Fiestas, parece como si tuviéramos una gran riqueza en cabezas, que es como se denomina al número de animales, bien sea de cabras, vacas u ovejas, a los que modernamente, al escasear las citadas se complementan con perros, gallinas, pájaros, mascotas, etc., es decir una tomadura de pelo, y claro, habida cuenta que el que va a una fiesta no va a la otra cree que tenemos una boyante cabaña en los distintos animales, cuando la verdad, es que el número de ejemplares te los dan contando toda esa clase de diversos especímenes del mundo zoológico o faunístico. Y otro tanto ocurre cuando hacen exposiciones, en los que te dan números y ahí entra el arca de Noé, con cuanto bicho pertenece al mundo de la fauna o reino animal, aunque te despistan con alguna trilla o algo parecido, porque ya ni trigo hay para esas exposiciones o muestras de lo que antes se hacía para obtener semillas y granos, que al presente nos los traen del mudo mundial, y que de no ser así nuestros ya cada vez más que escasos animales no tendrían alimentación posible dado que aquí ya, nada se siembra, nada se cosecha, todo de pinos y matando las cabras libres el cabildo como es de sobra sabido, pero que nos engañan con ese paripé de ferias o muestras; pues, si de granja se trata, como no sea la del cabildo cerca de Arucas, por la carretera del norte, donde concursos, exposiciones, ganados selectos (¡mentiras, porque el selecto-selecto es el de las cabras libres que el propio cabildo mata, pero así se engaña al personal). Que lo que es aún en tiempos cercanos teníamos una más que rica cabaña animalística o faúnica, donde cabía de todo (cabras, ovejas, vacas, cochinos, burros, caballos, mulos, etc.), pero que al presente nos muestran perros, como si de ellos tomáramos leche e hiciéramos queso. Pues que perdemos la raza de los mejores animales al tenerlos a la sombra y en prisión.Ya casi no hay eche, y menos quesos de nuestros animales lecheros, que paulatinamente están desapareciendo, y así se te saltan los ojos que no ves una trilla por ningún lado. Es decir en animales vamos a menos y por si era poco, el cabildo mata las mejores cabras, que son las libres, las que andan sueltas en lugares inaccesibles donde precisamente está empeñados en plantar lo que no pega y echan la culpa a las pobres cabras a las que tienen sentencias de muerte, porque dicen se comen los pinos que plantan donde es imposible llegar. Y así la cosa, comer queso de aquí ya es operación más que difícil.
 
El Padre Báez, Pbro. 24-06-18

sábado, 23 de junio de 2018

El papel de ignorantación en el que nos mantienen los distintos medios de comunicación.
 
El papel de ignorantación en el que nos mantienen los distintos medios de comunicación: nos mantienen idiotizados, nos lavan el cerebro con fútbol y con basuras; solo intentan que la gente no piense, y se mantengan así, sin pensar; nos mantienen idiotizados, sin evolución alguna, frenados; el mundo está que se hunde, y sobre los problemas y sobre quien los causa (el cabildo entre nosotros), de esto nos nos dicen nada; hablando siempre de fútbol, echan balones fuera; nos han vaciado la mente, nos las han llenado de humos y no hay cambio posible ni evolución, ni crítica, ni reacción; solo se ocupan de deportes y nada más, para que el pueblo no piense; nos igualan, en serie, sin distinción todos con cabezas redondas, en forma de balones, solo veamos porterías y no campos fuera del de deporte; los problemas gordísimos del mundo –de nuestro pequeño mundo- como que no importan, la pérdida de la fe, tampoco; y nada es ya importante sino el jugador de fama en el fútbol mundial, nacional o local; nos mantienen ciegos, para que no veamos los traumas que envuelven al mundo, un mundo que va a la deriva, sin meta clara o fija, sino al ritmo del juego en el que el balón revota y vuelve y todos corren tras él, desbocados y asfixiantes; nos han homogenizado, todos somos ya iguales, no hay distingos, todos hablando de lo mismo, el resultado del partido, el cómo y el por qué se perdió o se ganó en goles; nos han enfermado, con una conciencia futbolera que lo absorbe todo y lo amplía todo a cotas elevadísimas del mayor interés, siendo baladí e insignificante, y con seguimiento mundial; nos teledirigen, nos han despersonalizados, nos han uniformado, nos han cambiado; solo hay egoísmo, sin altruismo; nos mantienen en un infantilismo tal, que nada nos sorprende porque nada sabemos, solo de balones y en todo caso algo de fuera de juego; de nada importante nos hablan, sino de una política insulsa, rastrera, indigna...
 
El Padre Báez, Pbro. 23-06-18