lunes, 8 de agosto de 2011

Algo de eclesiología muy elemental:


Por lo pronto, vamos a saltar un poco más allá de lo solamente humano, ya que está en el misterio de Dios y se va realizando; se trata del cuerpo de Cristo, y pecadora en cuanto nos toca, por tanto realidad divino-humana, portadora de luz, de gracia, de perdón. Su término indica, según el griego de donde procede reunión o asamblea, en lo social; pero religiosamente ya, es cosa de cristianos; según los hebreos, asamblea litúrgica. Viene a ser la comunidad de los que buscan la salvación.

Ya desde el principio Dios busca la sociedad de los hombres, que precisamente es perturbada por el pecado. Vendrá un nuevo Adán que ponga las cosas en si sitio, fundando al nuevo pueblo de Dios o Iglesia, que es el cuerpo de Cristo, más espiritual que carnal; es el Reino de Dios en una etapa terrestre. A tal fin, Jesús eligió a los doce, que son las  células fundacionales de su Iglesia, a los que su Fundador les encomienda una misión universal, y así a Pedro (el primer Papa), lo hace roca que garantiza la estabilidad de la misma, le hace responsable de abrir y cerrar y le concede todos los poderes  en disciplina y doctrina, con el encargo de renovar la Cena (Eucaristía o Misa), con el encargo de atar o desatar. Naturaleza de la Iglesia, dada por Jesucristo, y es por tanto: una sociedad que empieza en la tierra el Reino de Dios.

Después de resucitado, Jesús encarga a los once: enseñar, bautizar, dirigir, etc.,  con la promesa de asistirles siempre, aún más allá de la muerte de los mismos, pues por la imposición de manos, los primeros cristianos dieron la continuidad de los poderes apostólicos, que son el origen de los Obispos.
Nace por tanto la Iglesia, con la pasión (paso) de Cristo; la que se extiende rápidamente, alcanzando a todo el mundo, y se ingresa en ella, aceptando la palabra de los apóstoles, a través del bautismo y confirmación, siendo fieles a las enseñanzas de los apóstoles, participando de la Eucaristía (fracción del pan), que los une, agrupados por la autoridad de los citados. Pedro al frente, como cabeza, con un colegio de ancianos (presbíteros).

La primera persecución (como la última, y todas las durante los veinte siglos, y los que vengan hasta el fin del mundo) favorece la expansión de la Iglesia. Catolicidad de la Iglesia, al cumplir la orden recibida de Cristo (por supuesto, no cabe aquí ya, ni siquiera el menor resumen de la Historia de la Iglesia, de la que uno -soberbia aparte-, es Licenciado), pero no escaparemos de una breve referencia sobre la Iglesia actual: Se trata de una misteriosa identidad: Cristo e Iglesia; los bautizados, forman parte de ese único cuerpo de Cristo, que se cohesiona por medio del pan de la eucaristía, prohibiendo a los cristianos a pertenecer a distintos grupos, de unos u y otros ( segregados o surgidos), ya que si no se está construido sobre el cimiento apostólico, no se es, ni se está en la Iglesia de Jesús, que la plenifica y le da totalidad; a los suyos, Jesús envía su Espíritu, que la dirigen, y la une, y la hace salir siempre victoriosa de cuantas persecuciones afronte o sea objeto de sus enemigos.

Pues desde su origen ha sido perseguida, y sin embargo navega segura  y creciente, hacia la Jerusalén celestial, justo donde ya no habrá pecado (por tanto: creada por Dios, construida por Cristo animada por el espíritu, confiada a los hombres [apóstoles, escogidos por Jesús, y después, por los que la continúan por la imposición de manos y la gobiernan bajo la acción del Espíritu Santo]. Es columna y soporte de la verdad, guarda el depósito de la fe, lo anuncia y lo explica,  forma el cuerpo de Cristo, por el bautismo, alimentada por el solo pan, un solo pueblo -católico-. Santa en su cabeza y miembros [hay no obstante, pecadores en la Iglesia], llamados a ser santos, a ejemplo de Cristo, que perdona y purifica. Su fin es conducir al reino definitivo. Las persecuciones y ataques, insultos y mentiras, la avivan y elevan. El mejor modelo de la Iglesia es la Virgen María. Y la Iglesia es: nuestra Madre).

El Padre Báez, que hoy, dejó salir al Licenciado en Teología, en una clase muy simple para quienes se quieran iniciar en la eclesiología, sin ser mi especialidad, pero..., nos es común.

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