jueves, 29 de marzo de 2012

Retiro Cuaresmal con el Sr. Obispo


Fue el pasado lunes día 26, en Lomo Cementerio, y nos reunimos con el Sr. Obispo curas de los dos arciprestazgos de Telde. Toco comenzó a las 10,00 horas, con la llegada del pastor, el primero, y poco a poco los curas. Después de saludo y bromas, de charla distendida, con anécdotas, como la que contó un hermano sacerdote sobre lo que le ocurrió con un feligrés que le pedía –para sus hijas- sendos collares; ante la extrañeza del cura, sobre si había oído bien, insistió: “¿Collares?” -¡Sí, esos que acaban con una cruz, y que están de moda, y los llevan los chicos!. Sorprendido el cura, se dio cuenta, le pedía sendos rosarios..., comenzó la charla-meditación, con el rezo de la Hora Intermedia.

Referente al rosario, el Sr. Obispo contó lo de la lupa (en una exposición de vasos sagrados y otros objetos para el culto un grupo de jóvenes tratando de averiguar, qué sería una custodia, eso es lo que dijeron: “una lupa de difícil manejo”; y cómo a él mismo yendo del un lugar a otro durante el carnaval, por más que cogió una calle lateral, unos chicos dijeron de él, a los otros: “¡miren, miren a éste disfrazado de Obispo!”..., pero la cosa no siguió de anécdotas, que eso fue como una ambientación ocasional...

Ya en serio (lo dicho, lo era ¡y mucho!), no les contaré, lo que en torno a una cita evangélica (Mc. 8, 22-26) el comentario que el Sr. Obispo hizo, más sobre los tres puntos en los que dividió el Retiro:
-        Verse uno mismo con claridad
-        Ver con claridad el ministerio al que Cristo me ha llamado
-        Ver con claridad el momento de la Iglesia en la actualidad

Algunas de las ideas, que anoté, por el impacto que me causaron fueron:
-        los hay que se quedan en las procesiones,
-        si después de Cuaresma, seguimos en el punto de partida, no habremos llegado, y seguimos en el mismo punto,
-        en Pascua, ¿más cerca del Señor?,
-        lo bueno recibido,
-        Dios tiene confianza en nosotros,
-        ¿voy de máscara (detrás de lo que soy)?,
-        ¡la alegría del pastor!,
-        ¿quiero y acompaño a la gente?,
-        interés por la gente,
-        el termómetro: la visita a los enfermos,
-        hay que entrar en Internet...

Difícil resumir tanto y tan bueno; ahí quedan algunas ideas sueltas, que poco dicen, pero que dan una visión del Retiro.

Lo más simpático, fue entre otros chistes, el que nos contó el Sr. Obispo, nos dijo:
          “Se encuentran dos amigos y pregunta uno al otro:
-    ¿Y tu familia?
-        ¡No, no tengo hijos, sino mi esposa y yo!
-        ¿En diez años de vida marítima, no has tenido condescendencia?, ¡o tu mujer es emérite o tú omnipotente!”

Luego, almorzamos juntos, y la sobremesa fue –como siempre- fraterna, donde no faltó la conversación amena y fraterna, con diálogo previo.

Padre Báez.

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