martes, 19 de marzo de 2013

Popurrí 534 y Gritos en el campo

POPURRÍ 534:
En el Año de la Fe (158): La Fe, es para creerla (una redundancia).

Al habla el historiador (158):

Con el cabildo, el grantabaibal...
... no tiene futuro.

El cabildo tabaibero que padecemos nos lleva...
... al subdesarrollo.

Sin el cabildo tabaibero que sufrimos...
...esta isla sería un vergel.

Con el cabildo defensor de la tabaiba...
... solo tenemos hambre, paro, crisis, etc.

El cabildo, debe ser tratado de cara a...
... sacrificarlo, quitándole las competencias y mandarlo al paro.

El cabildo ya se sabe, se financia...
... con multa y sanciones.

El cabildo debe ser rechazado...
... eliminado, desaparecido, extinguido, etc.

De seguir el cabildo, pronto...
... las cuatro partes de la isla estarán repletas de tabaibas.

Si el cabildo tiene enemigos exteriores e interiores...
... por algo será; es, que se los ha ganado.

El cabildo tabaibero nuestro...
... no tiene legítima defensa.

El cabildo vacía el sector primario, y llena...
... el puerto de contenedores, y el campo de tabaibas

El cabildo tabaibero, que debe desaparecer inicia un segundo centenario...
... sin citar siquiera el sector primario.

Lo peor de todo del cabildo, es...
... que mete a Dios de por medio. Dios no tiene nada que ver en el cabildo.

Hay que seguir debilitando al cabildo...
... hay que quitarles fuerza.

No debe seguir co-existiendo dos medios gobiernos...
... sino uno solo, sin más.

El cabildo premia a...
... un asturiano, a un muerto, a una cáritas parroquial, a una verseadora, a un pintor, a un otorrinolaringólogo, a un área comercial, a otro muerto, a una locutora, a un cantante (que se echó a llorar de pena), a un botánico y a una exjugadora.

El cabildo, no ha premiado a...
... a un boyero, a un pastor, a un agricultor, a un apicultor, a un cochinero, a un ganadero, a un picapedrero,  aun chofer de camión, a un molinero, a un panadero, a un carpintero (por san José)..., sino que a todos éstos, por ejercer sus profesiones, los multa y sanciona.

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“... tus acciones, Señor, son mi alegría, y mi júbilo, las obras de tus manos...” (Salmo 91).

“... cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre...” (Salmo 149).

“... alegría cuando me dijeron: ¡Vamos a la casa del Señor!...” (Salmo 121).
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Gritos en el campo:

Que denuncian se escucha en cualquier barranquillo, y ladera, en cuevas y en eras vacías. El tiempo ya no está retenido, es que retrocede; nadie y nada se mueve en el campo. Parado todo, quieto todo. Los jóvenes han desaparecido, no hay relevo generacional. Nada hace la clase política para cambiar la cosa, sino poner obstáculo, freno, prohibiciones, multas, acoso... Se vive en el subdesarrollo. No es humana ya la vida en el campo, sino de salvaje vegetación, que nada produce, ni a nadie ni a nada alimenta. El sector primario, ha pasado a ser el sector último o terminado. Nada se mueve; ni cuervos ya hay. Desaparece la flora endémica, también la fauna toda. Los ancianos y mayores, nada hace sino sentarse, sino esperando a la hermana muerte -que así la llamara san Francisco de Asís-, sin más. Algunas provocadas (sabemos las razones o motivos; también quiénes son los culpables). No se supervive; no te dejan. El campo rico en otro tiempo, anda sumido en la pobreza. Ya no se gana la vida en el campo, nadie. Es triste. Es real. Solo lo que pueda dar el patio, sin poder ir más allá, y aún en éste, nada se puede hacer; poco se puede plantar. Los aperos todos se oxidan y se pudren las maderas. Se desencavan las azadas; las fuchas ya no se usan, y el pico está de baja. Ya casi no se puede comer. Solo se puede ir a Misa los Domingos (los que mantienen la fe). Los bares se cierran. Escasean los medios. Miedo ambiente siembra el terror. Se las apañan como pueden, a escondidas y escondiéndose, amparándose en la noche. Difícil es vivir así. No se cuida ningún animal, tampoco la tierra. Se pierden las raíces. Se olvida el pasado. Se vive en la miseria, miserablemente. Recuerdan tiempos de guerras previos. Cada vez, menos salidas, menos esperanzas. El paro aumenta. Se prohíbe regresar al tiempo de los mayores, se marchan fuera los que pueden y saben. Se quedan los que ninguna actividad puede y saben hacer fuera (dentro tampoco les dejan hacer alguna (ninguna). No hay perspectivas, tampoco horizontes. Aumentan las enfermedades. No hay alimento de la tierra. Todavía no hay violencia (reprimida). Se canaliza la rabia por y con el fútbol. Dan de comer al cabildo. Sin futuro. Sin derechos. Marginados. Excluidos. Hay combustible. Se pierde y acaba la oralidad. Se recuerda cuando se era niño. Los periódicos no escriben de esto. Están vendidos (comprados). Las multas son astronómicas. Escuelas cerradas. Cada año, son menos. Todo son barreras (sin puentes). “El que quiere trigo que siembre”, eso ya no vale. En el campo ya, todos son “discapacitados”. Son sabios, sin alumnos. Dan cursos en la Granja del cabildo para enseñar según los libros. Ya el tiempo todo, es tiempo libre. No se puede trabajar, no te dejan. Los estudiantes de “agricultura” del cabildo podrán empezar –con guantes- a ser agricultores a dos años vista. ¡No, no..., no es igual, y son diez (10)! Se dan de baja o eliminan a cientos, a miles.

El Padre Báez.

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