lunes, 10 de junio de 2013

Popurrí 617 y Mal va el campo


POPURRÍ 617:

En el Año de la Fe (241): Siembra y esparce tu fe; comunícala y dala.

 

Al habla el historiador (241):

 

El del cabildo, se cargaría a la COTMAC...

... ¿y al cabildo no nos lo vamos a cargar?

 

Pues pretende desaparezca también el gobierno autonómico, y asumirlo él (el cabildo)...

... pues, si hace lo de Artenara, el 94 % del territorio es suyo. ¡Y con candados! ¿Vaya y pase por Tirma, a ver si puede?

 

Y encima, nos echa a pelear con Tenerife, pues...

... ¡viva la fraternidad y un solo pueblo!

 

A Soria (ministro contra El Tabaibal): contra los incendios, no sirven los hidroaviones, sino...

... soltar cabras y ovejas, burros y vacas, que se coman el pasto, y  no habrá nada que arda (y sobrarán los 400 vigilantes de humos, repartidos por la isla durante ocho meses, cobrando sin hacer nada).

 

Andan por ahí, salvando aguilillas...

... ¿por qué no salvan cabras y vacas (sacándolas de los corrales donde no ven el sol, y con lo que les gustan)?

 

Dicen, que el turismo se  desploma, pues...

... ¿cuándo van a volver al campo (previo quitar miedoambiente y el seprona)? Ayer en Artenara –en la presentación de mi nuevo libro- la gente me decía que medioambiente es una desgracia, no les dejan hacer nada...

 

Y ahora, un gallinero en su mesa...

... un periódico regala una gallina de loza, en lugar de darnos huevos de verdad.

 

Ya pudiera decir ese periódico -y los otros- que no te dejan poner una gallina -de verdad- ni en la azotea, ni en el trastero...

... en el Goro, a un pobre hombre, que tenía para su familia (mujer e hijos), seis gallinas y un gallo, le dijo el seprona: “¡Te doy una semana, para que las quites, si no te meto una multa de 6.000,00 euros!” Y las quitó (ahora viene a Cáritas, en vez de ir al Cuartel de la Guardia Civil).

 

¿por qué lo periódicos, no luchan porque desaparezca el miedoambiente y el seprona...

... y podamos tener gallinas y huevos? ¿También regalarán muslos de pollos y huevos de loza?

 

Es decir, importan todo lo que comemos, y por si era poco...

... ahora también la loza (de China). ¡Con toda la que nos han regalado (calderos, sartenes, cuchillos, tazas, más platos... ¿hasta cuándo en lugar de luchar, criticar, denunciar, etc.?)!

 

Plantan palmeras, que no dan nada...

... en lugar de plantar (vean más abajo).

 

Higueras, que dan higos; castañeros, que dan castañas; nogales, que dan nueces; almendreros, que dan almendras...

... ¡esto debieran plantar, y no palmeras! ¿Acaso son datileras?, ¿o las plantan para que los picudos se las coman?

 

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“... la plenitud de alegría de haber vivido tu alianza...” (Del himno de Completas).

 

“... nos levantemos alegres para cantar nuevamente tus alabanzas...” (De la oración de Completas).

 

“... tu misericordia sea mi gozo y mi alegría...” (Salmo 30).

 

“... que los humildes lo escuchen y se alegren...” (Salmo 33).

 

“... estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo...” (Del santo Evangelio según San Lucas).

 

“... pon, Señor, una fuente de alegría en el desierto de mi corazón...” (Del himno de Laudes).

 

“... tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón...” (Del profeta Jeremías).

 

“... alégrense y gocen contigo todos los que te buscan...” (Salmo 39).

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Mal va el campo:

 

Y peor que irá, si no para este estado de desbarajustes y de despropósitos. Los campesinos que durante milenios han cuidado del territorio, han comenzado la retirada desde hace más de medio siglo de forma continuada, y sin dejar de hacerlo a diario por aquí o por allá. Y una generación relevo, no se la ve aparecer por ningún lado, que sustituyan a estos pocos ancianos que aún quedan dispersos y perdidos por estos campos de Dios. Y aún no han parado de irse, y esto, continúa lentamente, pero sin cesar. Y todo esto, cuando padecemos la mayor crisis de la Historia, frente a la única solución de la misma, que pasa por el campo, pero que los intereses políticos faltos de conciencia moral o ética alguna, solo miran sus propios intereses, sin dar salida a la situación, con lo fácil que es. No, no regresan al campo, porque el doble ejército del cabildo (miedoambiente y el seprona), los rechazan, y con multas muy severas, los espantan y si siguen, están encerrados en sus casas sin no poder ir más allá del patio, donde no pueden tener una cabra, ni plantar un saco de papas. Y así, gradualmente, y de forma continuada, el campo se vacía, y con él la economía y el surtir de nuestros inmejorables productos, ningún mercado, que se surten de productos de sus respectivos países, y nada de aquí. Militarizado está el campo, y en estas condiciones, nadie hace, ni puede hacer algo (o nada). Tan reducido ha quedado el campo, que lo que se cultiva o cosecha, no pasa del consumo familiar, y es de forma testimonial y residual. Sobre el terreno ya, no se ven sino a los del seprona y a los del miedoambiente (el cabildo), pero son efectivos que nada producen, al contrario exprimen al campesino, de tal forma que muchos han preferido el suicidio -sin que trascienda ninguno a los Medios- antes que pagar por ningún delito auténticas monstruosidades de multas, y alguna con prisión o cárcel, por no matar a nadie, sino por intentar matar su propia hambre. Y lo malo es, que el campesino, no encuentra apoyo en nadie, nadie sale en su defensa. Los ganaderos por su parte, al igual han continuado en la retirada, y ya no se ve una cabra suelta a la redonda en toda la isla. El campo, por tanto, está sufriendo un elevado número de bajas, y se desertiza humanamente (el campo), que queda solo y desértico, abandonado y asilvestrado. Todo protegido, y leyes que no caben en un camión. Y todo por la llegada de los turistas en su día y años atrás, que fueron y son nuestra desgracia, por lo que se comenzó en su día el abandono paulatino –hasta el presente- de los campesinos de sus tareas propias, por otras de dependencia y sometimiento, doblegándose en el servicio y en la pérdida de valores. Pero lo grave vino después, con los abusos del cabildo quedándose con las tierras de agricultores y pastores, para echar del campo a los campesinos y quedarse con propiedades ajenas que al presente mantienen sin devolverlas a sus legítimos herederos. Abusos que de forma sistemática han continuado hasta el presente, en el que ningún campesino ya sea agricultor o ganadero no puede hacer absolutamente nada, salvo que se enfrente a mortales multas. La razón que aduce el cabildo, es que todo está protegido y catalogado, y es tal la normativa, que es una pasada -siguiendo la terminología más de la calle y presente-. La realidad es un terreno baldío, con años de barbecho donde solo crecen retamas y tabaibas, y cuanta tierra había para la siembra y el pastoreo se enseñorea en ella el desgraciador pino, que lo envenena todo. Lo que ha conseguido el cabildo –y este es su triunfo- es expulsar a los campesinos del campo, que han huido a pueblos y ciudades cuando no, a las afueras de la capital, donde esperan la muerte, envueltos en nostalgias y recuerdos. Una palabra lo resumen todo: desestabilización en el campo; han desaparecido la inmensa mayoría de los campesinos, y quedan ancianos y enfermos. La situación, pues es de parálisis en el campo; no se ve la vuelta o el regreso al mismo. El cabildo ha expulsado a pastores y a agricultores, y éstos no regresan; además, es que no lo favorecen (crean huertitos engañabobos en la urbe). El campo, vive en un caos. Y si alguno cuela y si se quedó, es perseguido, vigilado, controlado, sancionado, multado, etc., pero al 100 %, sin escapar ni uno solo (no hay nadie que no haya sido multado en el campo: todos han tenido que pagar, y refugiándose en el miedo, han cesado de trabajar). Miedoambiente y el seprona (el cabidlo), siembran el pánico; se huye de ellos como de alma que lleva el diablo o fiera peligrosa (pero se huye material y físicamente [la gente se esconde de ellos]). En el campo, apenas quedan gente; y los que quedan, quedan con ánimos de venganza -sin poder vengarse-, y con grandes frustraciones. Se discrimina al campesino, por el solo hecho de serlo, y (repito) se le persigue. Y los precios de la comida –que no producimos (teniendo para ello, la mejor tierra y el mejor clima del planeta), crece sin parar-. Se avanza hacia 400.000 parados en El Tabaibal (y el campo daría trabajo a todos y a más). Ha habido un desplazamiento, y el campo se ha ido vaciando. No hay seguridad alguna en el campo...

 
El Padre Báez.

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