martes, 22 de enero de 2013

Popurrí 478 y La tragedia del campo.

POPURRÍ 478:
En el Año de la Fe (102): No desaproveches este Año de la Fe. Sácale rédito

Al habla el historiador (478):

Dos cosas hace el cabildo, que no debiera (hace más, pero...)...
... vende sin ser comercio; y para “pagar” favores, llena la isla de tela metálica, convirtiéndola en un gallinero. Veamos, por separado:

El cabildo, no debe vende frutales...
... debe plantar frutales él, en lugar de pinos.

El cabildo, no es un vivero...
... y compite con los viveristas, arruinándolos.

El cabildo, a los incautos que les compren árboles frutales...
... les va a salir muy caros, porque los multará el miedo ambiente (que es el mismo cabildo), por plantar arrancando algún yerbajo protegido.

Así que es una venta envenenada...
... o interesada.

En cuanto a lo otro, ya sabemos, que espakistania –y el cabildo le hace el juego-...
... solo dejará en el Tabaibal carreteras, rotondas, puentes y túneles; pues...

Y más que harán...
... toda vez quedan todavía muchas montañas y barrancos...

... metiendo carreteras en esta orografía tan accidentada, por riscos y laderas...
... no va a quedar una sola carretera sin ser forrada con esas telas metálicas propias de gallinero, que...

... ni son necesarias, ni evitan los desprendimientos, pues es matar elefantes con alfileres...
... sino el negocio redondo utilizando como pretexto la seguridad de los conductores o viandantes.

Nunca sucedió, ninguna piedra haya matado a nadie...
... pues no hay mayor peligrosidad que la que pueda haber en cualquier otro lugar, y sin embargo, techos, paredes, forros de montañas,  de piedras, de laderas...

... que se están cargando toda vegetación a las orillas de las mismas...
... por el óxido o herrumbre y que además: deja un color marrón claro, feísimo. Y todo por un negocio más (como el de los árboles frutales que vende y no planta).

Se da la simpleza de hacerse aquí lo de allí, o lo de allí también aquí (se copian e imitan)...
... también en Tenebaiba (antes “Tenerife”), pasa otro tanto.

Y es que ya debe parar el cabildo de dañar al pueblo...
... plante él los frutales; no metan en una trampa a los simples y ahorradores de compradores de frutales, que deben hacerlo a los viveros, por más caros que sean. Competencia desleal e institucional. ¿Así ayuda al desgraciado viverista?

¡Y déjese de convertir la isla en un asqueroso gallinero...
... y quiten esas túnicas o velos de acero o hierro, que parece esto una cárcel o gallinero gigante!

Cuide no falte trabajo en el campo a la gente...
... encierre al miedo ambiente para que la gente pueda plantar lo que quiera y no frutales traído de p´ fuera, y que aquí no se dan y es un engaño y una trampa, además de robar al viverista clientela.

Piedra rajada...
... ¡piedra forrada! ¿Por qué no la quitan?

Y lo de los árboles frutales...
... ¿por qué no los plantan ellos?, ¿acaso no tienen tierras?, ¿o es que las reservan para los pinos?

------------------------

“... en la alegría de servir al Señor...” (Del himno de vísperas).

“... estad alegres cuando compartís los padecimientos de Cristo...” (De la primera cata de san Pedro).

“... estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo...” (Del responsorio de la Iª lectura del Oficio de lectura [Del evangelio de san Mateo]).

-------------------------------------------------------------------------------------------
La tragedia del campo:

Por culpa de miedo ambiente y el seprona (el cabildo), los grantabaiberos han ido abandonando sus casas, sus tierras, sus pueblos, y ello prefiriendo vivir en sus barrios, en sus tierras, con sus vacas, con sus cabras, con sus ovejas, con sus cultivos, con sus siembras, con sus árboles frutales, con..., ya que con ello, pueden sobrevivir, como sus antepasados, y desde siempre, ya que la agricultura y la ganadería es la mayor garantía de una economía suficiente para vivir dignamente, y ello practicando la ganadería y la agricultura aún en laderas y barrancos. El ganado y el cultivo han sido las únicas y más seguras fuentes de ingreso, pero por culpa de las multas irracionales y ridículas, con cantidades descomunales, han desgraciado el pastoreo y el atender la tierra, que son abandonados, unos y otras. Da la impresión, hay una guerra subliminal, entre gente del campo –campesinos- y el cabildo, que sostiene un doble ejército contra pastores y cultivadores, ganando los primeros, a los que nada les importa desaparezca el sector primario, toda vez que es eso precisamente lo que persiguen y casi consiguen. Por ello, cada vez son más los que se dan de baja de lo que siempre han hecho y es lo único que saben hacer, para ir del propio lugar al paro, para salir ganando, pues el dineral que tienen que pagar por las multas por cualquier cosa que hagan es de auténtica ruina, y ante la imposibilidad de poder pagarlas, algunos toman la decisión de quitarse de en medio suicidándose dejando viudas e hijos a una suerte de incertidumbres inimaginables. Ya es grave, que en lugar de crecer el número de cabezas de ganados y el cultivo, al ser más cada vez más, es todo lo contrario: cada vez menos tierras cultivadas y cada vez menos animales si exceptuamos el número de los perros, los únicos que crecen o aumentan de forma muy considerable. Está más que claro, que a la clase política y gobernante –incluidos los ajuntas y mientos- a nadie les importa e interesa frenar este estado de cosas, porque tercos como mulas, no hacen caso a lo que hasta los tontos ven con meridiana claridad: que cambiar esta cultura (agricultura, y la tradición y sabiduría del pastor), del campo y el campesinado, donde siempre hubieron pastores y agricultores, ganaderos y agricultores, por nada y castigarlos por todo, ha sido lo más absurdo y sin sentido jamás realizado o hecho, en ningún lugar del mundo, pues es precisamente todo lo contrario, lo que todos y en todas partes procuran: interés e iniciativas para mantener lo que garantiza la riqueza y una economía boyante. Nunca se vio en la Historia de estas islas –incluida la conquista- nada más duro, dañino y absurdo. Y así, ver a un joven pastor, será –es- una opción imposible; no hay ni uno (tan tonto, que cuide ganados para pagar multas que la leche de las ovejas no les alcanza ni para una mínima entrega, y más aún cuando un litro de agua cuesta más que uno de leche y ésta ha de obtenerla por medio de piensos y granos comprados al importador cabildo que vive de ello [y de las multas y sanciones]). El problema es, saber qué estrategia emprenderán los excampesinos, para sustituir sus tierras y animales, y saber por qué cambian vacas y surcos.

El Padre Báez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario