sábado, 19 de enero de 2013

Popurrí 475 y Desintegran el campo.

POPURRÍ 475:
En el Año de la Fe (99): Alimentos de la Fe: los sacramentos, la oración, el silencio, la meditación, la contemplación, etc.

Al habla el historiador (475):

Un ejemplo más de lo que vengo diciendo...
... Antonio Perdomo vende sus cabras tras 50 años dedicado a la ganadería.

Desde los 14 años con las cabras...
... y ha tirado la toalla.

Reconoce que producir leche...
... es una ruina.

El forraje, el pienso y otros alimentos para los animales...
... no han dejado de subir.

Contrariamente, el precio de la leche...
... sigue como desde hace diez años (a 50 céntimos).

Ha vendido sus 110 cabras...
... al no poder seguir adelante con su negocio, que se ha convertido en una ruina.

Y este, es el camino que seguirán otros...
... y se terminará con la ganadería.

Ya son muchos, los que...
... han abandonado ya la ganadería.

Lo de Antonio clama al cielo...
... para echarse un whisky, tienen que vender cuatro litros de leche.

Eso sí, aunque Antonio ha vendido sus cabras...
... se ha quedado con un par de ellas, para el consumo de su casa, sin más.

Y se trata de una muerte anunciada...
... y le sigue a la par la agricultura.

Seguiremos pues, tomando leche de asturias...
... y del fin del mundo.

Ahora se puede explicar, que el cabildo esté repartiendo las cabras nuestras...
... entre el Senegal y Venezuela. Exportamos cabras, e importamos leche.

Nos quedaremos hasta sin la posibilidad de comer...
... carne cabra o de baifos.

Este último término “baifo”, es una de las tres palabras guanches...
... que han llegado a nosotros, tal y como ellos la pronunciaban.

Las otras dos, son...
... tabaibas y gofio (aunque esto no vienen a cuento, pero...).

Pues lo dicho...
... acompaño en el dolor a Antonio Perdomo, y damos las gracias al cabildo y al gobierno del Tabaibal, que se desprenden de lo mejor que teníamos: las cabras. Mientras ayudan a todos, menos al sector primario. Los turistas nos dan: trabajo, comida y dinero, ¡faltará más!, ¿no?

----------------------------

“... mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren...” (Salmo 33).

“... que libres de toda adversidad, podamos alegrarnos siempre...” (De la oración de Tercia).

“... los mandatos del Señor son rectos, y alegran el corazón...” (Salmo 18).

-------------------------------------------------------------------------------------------


Desintegran el campo:


Una vez, el cabildo asumió el poder en la isla, comenzó su desgracia; que al día de hoy –desgraciadamente- continúa. Pues, puso en marcha el proyecto de acabar con la agricultura y la ganadería, y casi lo ha conseguido en su totalidad, salvo si exceptuamos un residuo minúsculo e insignificante. Donde hasta hace medio siglo, se cogía trigo, almendras, y había rebaños (en plural), hoy solo hay pinos, salpicados de tabaibas. Para conseguir tal objetivo, el cabildo se sirve de dos ejércitos, el seprona y el miedo ambiente, que lo asolan todo, y son los protagonistas de las escenas más rocambolescas, que imaginar se pueda. Y lo peor de toda esta Historia, es que el campo (el campesino), no se rebela, y nadie intenta acabar con un régimen negativo y dañino como es el del cabildo, habiendo otro gobierno bis o paralelo, que es el autonómico, único caso en toda espakistania. Las islas canarias, han pasado a llamarse –con razón- islas tabaiberas, dada la masa forestal de la dicha planta que solo da leche envenenada o venenosa. Y así están arrasando con las islas, el cabildo y las tabaibas. Los campos, están perdidos. Las islas se han vuelto pobres. La gente pasa hambre. Hace dos mil años, los canariis (guanches), se instalaron progresivamente con sus ganados de cabras, y éstas ya han desaparecido (queda un reducto muy pequeño e insignificante). Y nadie lucha por restablecer el sector primario, para acabar con la crisis, que va en aumento, al tener que comprar o que produciríamos si se cultivara y se respetara la ganadería, en lugar de importarlo todo desde fuera sin saber el estado de esas producciones, malas, y enfermizas, además de muy caras, y nuestra tierra y alpendres, corrales y chozas, vacíos. Todo parece estar en manos corruptas, a las que solo les importan sus intereses, pero no los del pueblo. De tal manera y forma, que el campesino –el poco que queda- es torturado de continuo, por una vigilancia atroz y feroz, voraz y rapaz, tal, que ya les impide al que tenga una cabra, cogerle la comida (hierba). La gente del campo, se ha desplazado a las ciudades o capital, o pueblos mayores, donde no hacen nada (salvo vegetar), sino con la nostalgia del campo, obligado a abandonar. El recurso de las islas (el sector primario), ha sido asaltado brutalmente, perseguido y castigado (multas y sanciones, con cárcel y suicidios). Los del cabildo, son muy poderosos (el miedo ambiente y el seprona), que controlan cualquier movimiento en el campo, prohibiéndolos y castigándolos. Y así, todos se marchan del campo, callados, sin protestar, ante un poder doblemente militar que aterroriza por sus severas y descomunales multas. Han arrebatado, pues, la riqueza de estas islas, y han convertido en un pinar infructuoso terrenos pastoriles (de pastos), de trigales... Solo, han desmantelado el campo, sin más. Hemos quedado ya sin recursos algunos, cuando no hace mucho, el mundo comía de nuestras excedencias y exportaciones, sin que la tierra y el clima hayan cambiado en nada. Hoy, el mundo nos sustenta. Está claro, que los que nos gobiernan, sin escrúpulos, odian al campo y al campesinado, y nada hacen por restablecer lo que siempre fue, y solo perseveran en seguir destruyendo lo poco o mínimo que queda. Solo ellos (los políticos), se enriquecen a costa de dar muerte al campo, y ganando con importaciones, y para ello, controlan el territorio, no dejando hacer absolutamente nada en él (reconstruir una pared, arrancar una retama que estorba, sembrar, plantar, vallar, etc., etc.). Cada vez, la fragilidad del campo es mayor y con la misma, la del campesinado, que casi desaparece, en manos de unos pocos ancianos. A costa de arruinar el campo, los políticos negocian con gentes de fuera a los que incluso les ayudan con subvenciones. Y, el sufrido pueblo tabaibero, está muriendo de hambre, o viviendo en la miseria, por culpa de un cabildo asesino o criminal, que defiende a unos pájaros azules –que no existen- antes que a un millón de tabaiberos, que viven exprimidos al máximo, al que solo se les regala, para distraer la atención: partidos de fútbol y carnavales.

El Padre Báez.

PD.- Este sábado y mañana Domingo, estaré en Tenerife para el III Memorial Paco Bello, por lo que recibirán el popurrí 476, el Domingo por la noche (lo más probable).

No hay comentarios:

Publicar un comentario