Valleseco tabaibero...
“... dichoso el que... administra correctamente sus asuntos...” (del
salmo 111).
“... sigamos sus huellas...”
(del cántico de la primera carta de san Pedro 2,
21b-24).
“... el espanto... que
vuela... se desliza... que devasta...” (del salmo
90).
“... necesitarán luz...” (del
libro del Apocalipsis 22, 4-5).
“... le reprocharon...
miré... vi...” (del libro de los Hechos de los apóstoles 11,
1-18).
“... ladrón y bandido... son
ladrones y bandidos... el ladrón... entra... para robar y matar y hacer estrago...”
(Jesucristo: en el evangelio de san Juan 10, 1-10).
“... mi pueblo se vuelve a
ellos... los pones en el resbaladero, los precipitas en la ruina... causan
horror...” (del salmo 72).
“...reduce(s)... nos ha trastornado...” (del salmo
89).
“... los cercados...
clam(a)en... desecaré los estanques...” (del cántico de Isaías 42,
10-15).
“... hirió... (a) hombres...
(y) animales... hirió de muerte... mató...” (del salmo
134).
“... ¡ay de mí...!” (del
salmo 119).
“...¡aquí el aguante...!...
grandes señales... para impedir...” (del libro del Apocalipsis 13,
1-18).
“... si tal es el anticipo,
¿cuál no será la realidad?... son las primicias, ¿cual no será la plena
realización?... (del libro de san Basilio Magno, obispo, sobre el Espíritu
Santo)..
... últimamente, me vengo ocupando de distintos pueblos,
y así han ido saliendo: Tejeda, Moya, Telde, Gáldar, etc., hoy le toca el turno a Valleseco. Veamos si cabe
desastre mayor. Todo verde ¡sí señor!, pero de basuras, ¿dónde las hortalizas y
las frutas?, ¿dónde y qué queda de su ganadería? Pero, vayamos más despacio:
Aquello, siempre fue -fue, ya no lo
es- fue tierra de: manzaneros, higueras, cirueleros, castañeros, perales,
nogales, naranjeros... digamos sin más: árboles frutales, ¡de todo!
Y, pongamos
un ejemplo: la Heredad de Arucas-Firgas, en Valsendero, de Valleseco, tenía más
de cien hombres trabajando en ella, y en época de recogida de frutas hasta 300
hombres, si no más, ahora solo quedan tres (3) hombres en ella. Y, las tabaibas,
las zarzas, los helechos, las cañas, la yedra... ¡la basura!, ¡se come la
tierra!, y ¡no te la dejan tocar (a la tierra y lo que en ella hay)! Lugar de
muchos árboles, de mucha agua, y... no queda el 2 % de lo que había. Y, les
pongo un segundo ejemplo: Fincas, como las de en El Recinto, una finca con
cuatro estanques, con 4/5 vacas, becerros, cabras, etc., etc., y ahora, llena las zarzas, de ratones..., y
las casas y las alpendres, cayéndose al suelo en franca ruina. Y, estamos
hablando, del pueblo de más animales de leche que había, y no quedan sino ½
docena (6) ovejas, y las fincas llenas de helechos, zarzas, tabaibas...
(discúlpenme me repita), y las fincas: el miedo ambiente, el seprona, el cabildo
(los tres a una), no te las dejan ni tocar, ¡ni pobre de ti que lo hagas, porque
la multa te puede llevar a la cárcel -al no poder pagarla- o al cementerio, por
suicidio (ahorcamiento u otros métodos que callan, para que no sean emulados)!
Pues, solo me queda recomendarles, hagan una visita al pueblo que me ocupa, para
que vean cómo los cercados y cadenas que en otro tiempo eran la riqueza de este
lugar, padece la conservación criminal, que acaba con la menor y nula posibilidad de volver, no ya a lo que aquello
siempre fue, es que no te dejan sea nada, absolutamente nada, por eso los
helechos, las zarzas, las cañas, las tabaibas, la yedra, etc., toda la basura se
está comiendo la tierra y toda verde, pero nada para animales ni personas. Así
que el queso que comemos, imposible sea de leche de animales, y tal como me lo
contaron se lo cuento: me dijeron, que el empresario quesero Bolaños, que
despacha queso de todas las islas y de la nuestra de todos los pueblos -cuyos
almacenes conozco en primera persona al visitarlos en su día, en zona cercana a
la cárcel, se le fue la luz y ese largo apagón descubrió, que los quesos al
quedar sin el conservante del frío de neveras o congeladores, cámaras o el frío
necesario para su mantenimiento, solo encontró a reanudar el fluido o corriente,
los quesos habían desaparecido -y no por
obra de ladrones o ratones- sino porque al ser hechos todos con leche de en polvo, solo
encontraron en el puesto de cada queso, algunas cáscaras y todo el resto solo
polvo en el sitio de cada uno. Conste, cuento lo que me han contado –por eso
presuntamente cuanto digo- y mi informante me dijo si no lo había visto en la
prensa: Pues, de ser cierto -y aunque no- ya lo ven: los quesos son hechos con
leches de en polvo, y no con leche de animales que les es lo propio. Por eso
alguien me comentó al ser testigo de lo anterior-: “señor cura, ¿usted no ve que ni las
tortillas que hacemos al hacerlas con leche de en polvo, no son sino correas que
a nada saben? Pues mi alegría es grande, porque Francisco -no el papa, ni el
obispo- Francisco el de Tecén, me dijo: “una cabra me va a dar cría y de su leche, ya
el Domingo, después de Misa, le doy una botella (de leche)”, con lo que al
fin podré hacer tortillas como las hacía mi madre de yo niño. Pero, “aunque voy y vengo, no se me olvida lo que
en el fuego tengo”-que dice el refrán-, es decir: lo de Valleseco, clama al cielo, que todo esté tan verde pero
de solo y todo basura (zarzas, cañas, helechos...), ¡y que no lo puedas ni
tocar, es más que grave, eso no tiene nombre! Que padezcamos hambre, paro,
pobreza..., ¡y el cabildo no te deja tocar la (tu) tierra o
propiedad!
El Padre Báez.
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Vale la pena, volver leer
este correo de J. F. R. (abogado):
Estimado Padre Báez, desde
hace algún tiempo, leo sus correos en defensa del agro canario y de sus
pobladores. Permítame decirle que todo es inútil, mientras ese mismo pueblo siga
votando en favor de los mismos de siempre, es decir, a los que ponen a la tierra
canaria en manos de las corporaciones transnacionales, globalización, que lo
único que quieren es traer sus mercaderías de allá en de los mares, donde por
salarios de miserias explotan el hambre de otros más pobres, para luego
vendernos a los de acá esas baratijas, producto del sufrimiento y, en ocasiones
incluso de la sangre (BANGLADESH), eso sí, a precio de oro. La globalización es
lo que podríamos definir como desvestir a un santo para mal vestir a otro. Los
poderosos y sus protegidos cada vez más ricos y el resto de la humanidad cada
día más pobres. En fin, los adoradores de Moloc, al igual que los cainitas,
están exultantes. Pero a no mucho tiempo, caerán en las garras del que ahora
adoran, que les hará pagar un alto precio, sus almas, quedando atrapadas en el
Hades. Salud.
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