Por unos centímetros de más.
Vergüenza me da decir, lo que les voy a contar. Y conste, que lo voy a contar, como me lo contaron. El asunto es, que, va un pobre hombre, y por miedo a medio ambiente, pidió permiso, para hacer una pared, y avisado por un alma caritativa, que lo vio en el intento, fue avisado, que debía pedir permiso, si no quería ser multado por eso, por hacer una pared, que le hacía falta, y no es el caso explicar más, fuera para lo que fuera, que sí, después de largo periplo de espera y de las pertinentes visitas, croquis, certificados de arquitecto, registros, y no sé cuanto más, que al final, vino el susodicho permiso, pero